Sensación de anarquía

Daniel Santiso

LUGO

El Breogán sumó anteayer la tercera derrota consecutiva como local en la presente temporada. El equipo lucense da una sensación de anarquía allá por donde pasa. Aunque el entrenador diga que el Leche Río ha mejorado, en lo único que ha elevado el listón ha sido en cuanto a raza y pundonor. Los partidos avanzan y, generalmente, el pulso de los celestes se va ralentizando. Cuando los rivales empiezan a plagar de trampas el camino, no aparecen recursos para sortearlas. Falta mucho para competir y eso no es buen síntoma cuando la competición ya está lanzada.

La afición ya ha mostrado en más de una ocasión que Rubén Domínguez no es del agrado de buena parte de los pobladores del Pazo Universitario. Sin embargo, él no ha cambiado con respecto a la pasada temporada. Tal vez son los que confiaron en él y dieron el visto bueno a su renovación los que deberían ofrecer explicaciones a una grada que, gota a gota, va perdiendo la paciencia, la ilusión y el optimismo. Considero que la plantilla del Breogán es más larga esta temporada que la pasada, siempre y cuando se utilice todo su potencial. Polk, por ejemplo, no actuó contra el Burgos.