Gallegos de oro, plata e hierro

Mariluz Ferreiro REDACCIÓN/LA VOZ.

LUGO

Para lograr el oro y la plata hay que ser de hierro. Así lo marca el triatlón Home de Ferro, el Campeonato de España de larga distancia que se disputó ayer en Ibiza. Con sus 4 kilómetros de natación, 120 de bicicleta y 30 de carrera pedestre. La pontevedresa Saleta Castro conquistó el oro en la categoría femenina. Y el coruñés David Castro ganó la plata en la masculina. Ambos son del Cidade de Lugo Fluvial, que se adjudicó el nacional en hombres.

Saleta Castro ha debutado por todo lo alto en la larga distancia. «Estoy muy contenta. Había trabajado muchísimo. Quería hacerlo bien y acabar la prueba. Solo había hecho un doble olímpico, que es una prueba un poco más corta», explica la triatleta. «Y eso que tuve mala suerte. Salí primera del agua, pero pinché en el sector ciclista. No llevaba recambio del tubular, porque no sabía cambiarlo y un compañero asturiano me dijo que aguantara así. Vi que la rueda aguana, que no llovía ni resbalaba. Fui muchos kilómetros así. Iba llorando», comentó. En ese segmento la superaron la británica Bayliss y la noruega Lie.

Cuando se bajó de la bicicleta se encontró bien. «Iba disfrutando. Pasé de la rabia a la alegría», comenta. Y mantuvo la tercera plaza de la general y la primera como española.

Ha llegado para quedarse

Tras este resultado, cree que ha llegado a la larga distancia para quedarse. «Espero ir introduciéndome en este mundo, que siempre me ha gustado. Aún tengo 22 años. La próxima temporada seguiré haciendo alguna prueba de distancia olímpica, pero en el calendario incluiré otras competiciones más largas», apunta. «Es peor entrenarte para la distancia olímpica, todos los días con series. Para esto necesitas más tiempo, horas. Y es clave la preparación psicológica. Porque luchas contra ti mismo. Es un reto personal», explica.

David Castro llegaba con experiencia. Y le ha servido para ganar el ránking nacional. Aunque ayer no empezó con buen pie sus más de seis horas de prueba. «No salí del agua en el grupo de cabeza. Debido al oleaje perdí la referencia. Salí sexto e hice toda la bici solo, intentando cazar a los de delante, pero sin éxito. En el kilómetro ochenta iba tocado, un poco desmoralizado, sin chispa», confesó. Sabía que con esa posición el triunfo en el ránking estaba asegurado. «Por detrás mantenía las distancias con los rivales. Decidí no arriesgar en las bajadas. El circuito era peligroso», comenta.

Y llegó su fuerte. La carrera a pie. «No pude recortar todo lo que quería. Resistieron el británico Stephen Bayliss y el español Peru Alfaro. «Quedé tercero de la general, segundo en el Campeonato de España. ¡Con 35 años! ¡Un viejo hecho! ¡Manda huevos!», indicó exultante. Cree que la clave ha sido un 2010 sin lesiones, toda una novedad para él.