La Guardia Civil abrió una investigación para determinar si joyas, valoradas en unos 30.000 euros, robadas en una vivienda del término municipal de Outeiro de Rei, fueron adquiridas, a precio de saldo, en una casa de empeños lucense. En relación con esta operación, de la que no fue facilitada información oficial, fueron detenidas al menos media docena de personas entre las cuales se encuentra el responsable de un establecimiento lucense donde presuntamente fueron adquiridas las alhajas. El industrial fue puesto en libertad tras prestar declaración ante la jueza que se encarga del caso. La primera de las detenciones fue llevada a cabo por la Guardia Civil de O Carballiño. Corresponde a un joven de 23 años, vecino de Rábade que se encontraba alojado en un hotel de dicha localidad de la provincia de Ourense y al que los agentes que se encargaban de la investigación le venían siguiendo la pista en el marco de la investigación abierta ya desde el mes de agosto de este año que fue cuando se cometieron los hechos. Entre los numerosos detenidos figuran varios vecinos de O Carqueixo. Precisamente varios familiares de los detenidos se concentraron en el transcurso de la tarde de ayer ante las dependencias judiciales para arropar a los imputados que prestaron declaración. Inspección en la tienda Anoche, la jueza y agentes de la Guardia Civil acudieron al establecimiento de la calle San Roque a la que los ladrones llevaron las joyas para cambiarlas por dinero. Según algunas informaciones, los investigadores revisaron un vídeo donde quedó grabada toda la operación llevada a cabo durante la transacción que tuvo lugar en su momento. Frente al establecimiento se situaron dos vehículos oficiales de la Guardia Civil y varias patrullas de hombres uniformados tomaron las proximidades del acceso al negocio que continuó funcionando con normalidad. El responsable del local declinó hacer cualquier declaración con respecto a la situación. Algunas fuentes, sin embargo, aseguraron que no había ninguna actuación irregular en el negocio con relación ni a ésta, ni las adquisiciones que efectuaban habitualmente, entre otras razones, porque todas se celebraban bajo un contrato firmado por comprador y vendedor que quedaba a disposición de cualquier autoridad para su revisión. La misma versión apuntaba a que las joyas que fueron robadas en la vivienda no tenían el valor que en un principio atribuía la Guardia Civil. Según algunas informaciones, el empresario detenido y puesto en libertad tras declarar podría ser imputado por un presunto delito de receptación.