El Aula láctea ayuda a una universidad de Perú a elaborar queso, yogurt o dulce de leche

Gadea G.Ubierna LUGO/LA VOZ.

LUGO

El Aula de Produtos Lácteos de la USC está colaborando con la Universidad Nacional Agraria La Molina, en Perú, en la creación de una planta piloto de derivados lácteos para elaborar queso, yogur o dulce de leche. Esta colaboración y otras similares se tratarán la próxima semana en la reunión de la Alianza Láctea Global, que se celebrará en Lugo entre el 26 y el 29 de octubre.

El Centro Tecnolóxico Lácteo-Aula de Produtos Lácteos colabora habitualmente con la Federación Panamericana de la Leche (Fepale) desarrollando diversos proyectos en países latinoamericanos. El convenio con La Molina se ha organizado en tres partes, correspondientes a las anualidades de financiación, con el objetivo de dotar a la universidad de la tecnología necesaria para poner en marcha una planta piloto de derivados lácteos y poder vender unos productos con garantías sanitarias en los alrededores.

El proyecto está financiado por la Agencia Española de Cooperación al Desarrollo y cuenta con un presupuesto que ronda los 70.000 euros.

Esta planta de nueva creación está en una zona ubicada a más de 150 kilómetros de Lima, lo cual dificultaba la distribución y de este tipo de productos lácteos. Con el centro universitario, se facilita el acceso de los residentes a estos alimentos de primera necesidad.

La responsable de proyectos del Aula, Elena López, señaló que el primer paso fue dotarles de lo necesario para crear una línea de quesería, mientras que este año se está trabajando en otra línea de yogur y dulce de leche. Para el 2011 está prevista la creación de un sistema que les permita depurar las aguas para garantizar una contaminación mínima del entorno.

Ordenadores

López señaló que en la mayor parte de los países latinoamericanos, el principal problema de la industria láctea no es la falta de tecnología, sino de recursos para acceder a ella.

De ahí que el proyecto español se centre en la dotación técnica y que uno de los últimos pasos de la colaboración entre universidades vaya a ser la puesta en marcha de una sala con 14 ordenadores en la que la universidad peruana pueda desarrollar tareas de formación.