El socialista López Orozco sólo busca ocasionalmente el cuerpo a cuerpo político y deja que sean sus concejales los que se batan el cobre en el día a día con los rivales. Pero ayer el alcalde de Lugo se remangó y devolvió los golpes que le vino lanzando en los últimos días el PP en el ring del debate municipal. Empezó por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, para decirle que espera que la próxima vez que visite el nuevo hospital tenga una idea clara de lo que pretende hacer en el actual. Luego cargó con el grupo municipal del PP, partido al que acusó de pretender dificultar y retrasar las obras del nuevo puente sobre el Miño y la remodelación de la calle San Marcos.
El veterano de mil batallas políticas que es a estas alturas el socialista José López Orozco cuida la puesta en escena. Ayer, en el marco inocente del parque infantil y biosaludable de Fonte dos Ranchos, le lanzó, con expresión franciscana, un aviso contundente a Feijoo. Hay en el barrio del entorno del actual Xeral «gran preocupación» por el futuro, dijo el alcalde, porque su desarrollo gira alrededor del complejo sanitario. Además, los terrenos fueron cedidos «con vocación sociosanitaria» y si la Xunta quiere seguir gestionándolas habrá de mantener usos que respondan a dicha finalidad. Recordó también que se había hablado de que las actuales instalaciones albergasen un Punto de Atención Continuada y un laboratorio sanitario de referencia para Galicia. Es -dijo el alcalde- un sitio espléndido para una residencia de la tercera edad para personas que se valen por sí mismas y para las que necesitan asistencia. Incluso sugirió que, para las primeras, podrían crearse apartamentos con zonas comunes con el resto de la residencia. Un equipamiento así «daría vida ao barrio e as pequenas empresas que naceron arredor do Hospital».
Obras polémicas
Orozco se centró después en dos frentes abiertos por el PP. Uno de ellos, el corte, debido a las obras del nuevo puente, del paseo del Miño. El alcalde aseguró que el gobierno local planteó en su momento a la empresa la necesidad de estudiar cómo dejar un paso seguro para los peatones. Pero la constructora llegó a la conclusión de que no hay modo de conseguirlo, con garantía de seguridad para los viandantes.
Las críticas del PP por el citado asunto forman parte, según Orozco, «do intento de poñer sempre dificultades para que non se faga nada». Aludió a la propuesta popular de construir un subterráneo en San Marcos. «¡Mira que non tiveron tempo para facer esa proposta!», señaló López Orozco, para añadir de inmediato: «Fana cando xa se está preparando a licitación das obras de reforma da rúa e a maioría dos días os párkings dispoñibles están medio baleiros». Donde se precisa crear nuevos aparcamientos -en opinión de Orozco- es detrás del hospital Virxe dos Ollos Grandes y en O Carme, y también en la zona de As Fontiñas.
Orozco dice que el casco histórico tiene que ser peatonal y que, por tanto, el objetivo es que cada vez tenga menos tráfico. Para ello, lo indicado -en su opinión- es crear aparcamientos disuasorios, es decir, cerca de la Muralla pero fuera de ella. El alcalde de Lugo cree saber cómo interpretar la propuesta del PP: «Ao escavar en San Marcos é seguro que aparecen restos arqueolóxicos, e de feito xa se ten coñecemento de que por alí pasaba o acueduto. O que quere o PP e retrasar as obras, que entre a Xunta e que sexa ela a que marque os tempos». El presidente de la corporación municipal lucense, a la vista del contenido del último boletín del citado grupo, está convencido de que «o único que busca o Partido Popular é o titular dos periódicos».