Los escolares de Castroverde también constatan que hay cambio climático

B. Lázare LUGO/LA VOZ.

LUGO

Recurrieron a sus abuelos para conocer cómo eran los ríos y fuentes hace décadas y concluyeron que antes llovía más, llevaban más agua y estaban más cuidados.

13 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Dando por sentado que los niños dicen lo que ven o sienten sin tapujos, quienes dudan de la realidad del cambio climático tal vez deban tener en cuenta el criterio de los escolares de Castroverde. En un trabajo que realizaron constataron que en ese municipio sí hubo un cambio en un elemento fundamental, en el agua.

Bajo la coordinación de la profesora María José García, alumnos y alumnas de Primaria, de 6 y 7 años, llevaron a cabo un inventario de los ríos, regatos, fuentes y pozos de sus lugares de residencia. Con la colaboración de padres, abuelos e incluso de los vecinos de mayor edad, registraron varias decenas.

Los más apreciados colaboradores fueron los abuelos, según explica la profesora, porque son los que tienen una perspectiva mayor del tiempo y de los cambios experimentados. El trabajo, mucho más amplio y centrado en la concienciación de los recursos naturales, incluyó un seguimiento de la evolución de esos manantiales. El resultado fue por aclamación y poco esperanzador.

Todos coincidieron en que antes llovía mucho más, los cauces llevaban más agua que ahora y muchas fuentes que manaban siempre, ahora no lo hacen nunca o solo parte del año. María José García señala que pretendían hacer un gráfico de barras con los resultados, pero la coincidencia de testimonios fue tan grande que el gráfico se convertiría en una línea recta.

Con respecto a los usos humanos el panorama sigue siendo plano y en la misma dirección, a peor. Los abuelos de Castroverde coinciden en asegurar que antes el agua no estaba contaminada como ahora, los ríos carecían de basura y de maleza, a la vez que tenían una fauna piscícola y terrestre mucho más abundante y diversa. Muchos regatos ya no se distinguen entre la maleza y los pozos quedaron en desuso y abandonados porque el agua llega por tuberías.