La corporación municipal de Outeiro de Rei acordó ayer dirigirse al Ministerio de Fomento para solicitar la instalación de dos pasos elevados para peatones en la carretera N-VI, que atraviesa el municipio. La propuesta, aprobada a instancias del BNG, incluyó además un punto por el cual se detallan otros lugares conflictivos para el tráfico, necesitados de soluciones como la mencionada o de otras alternativas. El BNG sostiene en su argumentación que el casco urbano de Outeiro de Rei está dividido por la N-VI y que es necesario cruzarla porque diferentes servicios públicos y privados están situados en distintas márgenes de la carretera. Así, por ejemplo, la farmacia, el centro de salud o la residencia de la tercera edad están junto a la orilla derecha de la carretera, mientras que en la otra se encuentran las oficinas del Concello, el colegio o varias entidades bancarias. Por otro lado, la moción que el BNG defendió en el pleno de ayer recoge también la necesidad de señalizar el paso de peatones situado en la confluencia de la LU-115 (Outeiro de Rei-Castro de Ribeiras de Lea) con la N-VI. Los nacionalistas subrayan que es un lugar por el que habitualmente pasan personas y que no tiene ningún tipo de señalización.