Los ladrones ya entran hasta en la palacio de San Marcos

X. C.

LUGO

Los carteristas parecen campar a sus anchas por la ciudad. Lo que era una actividad propia de las fiestas de San Froilán o de los días de mercado se está extendiendo, y ahora ya ni se respetan los organismos oficiales. En los últimos días los ladrones, o un ladrón, entraron en la sede de la Diputación Provincial, en el palacio de San Marcos, y se llevaron la cartera de una de las funcionarias.

El robo, según pudo saberse esta semana, ocurrió a finales del pasado mes. Todo apunta a que la propietaria de la cartera dejó la misma encima de la mesa de su despacho, que siempre suele estar abierto. En algún momento de la jornada laboral salió del mismo, y al volver se encontró con que la billetera ya estaba en bolsillo ajeno.

El ladrón consiguió diez euros y diversas tarjetas bancarias, así como otra documentación y efectos de la legítima propietaria.

Según parece, un compañero de la afectada vio merodeando por los pasillos a un hombre alto y de pelo blanco. Le pareció algo sospechoso e incluso le preguntó qué buscaba. Le contestó que iba a la sección de urbanismo y el funcionario no le concedió más importancia.

Carteristas, tironeros y otro tipo de raterillos parece que están por todas partes y en los sitios más insospechados al acecho de lo que pueda aparecer. Ya roban en los tanatorios y en las mismas camas de los hospitales.