El recién ascendido teniente coronel Miguel Ángel González Arias dejará su puesto de trabajo en la comandancia de la Guardia Civil de Lugo para trasladarse a Coruña. Su trabajo en Lugo durante los últimos 12 años le ha reportado tal cantidad de afectos que ayer se quedó pequeño el mayor salón del Gran Hotel de Lugo para acoger su homenaje. Algunas personas ya no pudieron asistir por estar el aforo completo.
Imposible citar a todos los cargos políticos, policiales, empresariales, judiciales o del mundo de la cultura que ayer lo arroparon. Presididos por Portomeñe, Orozco, Raquel Arias ... el repertorio es interminable. Además de recibir algunos regalos, se llevó cálidas palabras el alcalde de Lugo y el subdelegado del Gobierno. Vázquez Portomeñe trazó un perfil de Miguel González como el perfecto alumno del Duque de Ahumada: disciplinado, tolerante, cercano, atento, deportista, universitario y de trayectoria brillante y laureada. Por su parte Miguel González, que con su habitual sentido práctico prefirió dar las gracias antes del almuerzo para ser más breve, agradeció el apoyo de su familia, el de sus compañeros y de las demás instituciones policiales, así como del subdelegado del gobierno. Incluso agradeció la objetividad de los medios de comunicación sobre su trayectoria. Un agradecimiento quizá no siempre merecido, pero que le honra a él. ¡Feliz singladura Coruñesa y hasta la vuelta, amigo!