03 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Hay que cambiar la terminología. A partir de ahora será el prestado de Álvaro Gil. ¿Qué pensaría el intelectual y benefactor si levantase la cabeza y viese el conflicto de tufo monetario montando con los torques y demás? Seguro que se pondría rojo de vergüenza y querría morirse de nuevo. Por ello los lucenses no deben permitir jamás que esas piezas salgan de su museo