Hay división de opiniones. La iniciativa de una de las comunidades de Otero Pedrayo, en la Quinta de Pérez, causa preocupación y oposición entre las inmediatas. Según algunas versiones vecinales, los residentes en el edificio número 38 quieren cerrar el acceso al aparcamiento exterior, porque consideran que es un terreno que pertenece a su comunidad; los de los restantes inmuebles que parecen formar parte del mismo grupo de casas, se oponen a tal medida.
El estacionamiento en cuestión estaba a primera hora de la tarde de ayer a tope de coches. En ese momento no había movimiento vecinal alguno. Pero por la mañana sí que hubo vecinos que estuvieron de guardia para que no se llevasen a cabo los trabajos para instalar medidas de cierre del citado espacio.
Fuentes vecinales indicaron que la empresa contratada para realizar la citada tarea ya estaba lista para empezar a trabajar, pero desistió ante la presencia de algunos residentes que se oponían.
Siempre según las versiones recabadas, parece que antes de tomar la decisión de cerrar el acceso hubo consultas en el Ayuntamiento. En todo caso, entre los vecinos de los otros edificios parece extendida la idea de mantener la oposición a tal iniciativa.
En algún momento a lo largo de la mañana de ayer se apuntó que algunos vecinos pretendían hablar con el alcalde, José López Orozco. El servicio de prensa del Concello aseguró al final de la mañana que tal reunión ni se había producido ni estaba en la agenda del alcalde.
Pasadas las ocho de la tarde de ayer, los trabajos para cerrar el acceso no se habían reanudado. Es decir, todo indica que, como mínimo, este asunto quedará aplazado hasta el lunes. «De momento a cousa está parada», señaló una vecina.
Otros casos
Aún no se ha cerrado totalmente, al parecer, otro conflicto surgido en la capital por la titularidad de un espacio para estacionar entre bloques. En este caso, el problema se dio en la calle Armórica, al hilo de la construcción de un edificio. Los vecinos de las comunidades que consideraban suyo el citado espacio, acudieron a las vías a su alcance para impedir que fuese considerado acceso al garaje del inmueble en construcción. Finalmente, parece que el Concello optó por llevar este asunto por la vía de la expropiación, dado que en el planeamiento figuraba como terreno público.