El «borrado» de los burdeles

Carlos Vázquez

LUGO

31 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Si la Justicia no es capaz de mantener a salvo su propia casa, ¿qué testigos se van a fiar del sistema de protección de la Justicia? Habría que preguntar a los funcionarios judiciales si creen en los trucos de magia pues si no fuera que los responsables de la Xunta ya se han desmentido a sí mismos, a tales momentos todos pensaríamos que ese supuesto «borrado nocturno» habría sido el verdadero causante de la desaparición de unos archivos que ¡oh casualidad! pertenecían a la denominada operación Carioca, aún bajo secreto sumarial.

Con la agravante de nocturnidad, ¿ha dimitido o piensa hacerlo alguien? ¿Acaso el hecho de que se hayan podido recuperar los archivos birlados convierte en menos grave este supuesto delito al que todavía tendremos que poner nombre? Y una más, ¿por qué los responsables autonómicos, también garantes de la legalidad, no han contestado, transcurrido más de un mes, a los requerimientos de la jueza?

Con una treintena de detenidos y quince encarcelados de por medio, apelar a una ingenuidad como la del borrado parece un recurso infantil que ni el Consejo General del Poder Judicial podrá tomar en serio. Sabemos que hay piratas capaces de entrar en el mismísimo Pentágono pero lo que no sabíamos es que los hackers estudian Derecho y han decidido hacer sus prácticas en un pequeño juzgado como el de Lugo.