El Azkar de esta temporada es diferente. El conjunto de Bruno García no le pierde la cara a las jornadas, por mal dadas que vengan. Ya puede hacerlo mal por errores puntuales, que la entrega siempre es máxima. Llega el equipo de dos derrotas consecutivas, algo que ha ocurrido por primera vez, y aun así, mantiene intactas sus opciones de meterse en los puestos de la Copa de España. Depende de sí mismo, aunque para conseguirlo le esperan aún tres obstáculos. El primero, esta tarde, de aúpa. Un Inter Movistar que llega al Pabllón Municipal como líder indiscutido, que sólo ha cedido dos empates, y al que nadie ha osado vencer. Lo que suceda en este duelo se verá a partir de las seis y media de la tarde en el Pabellón Municipal.
Descansaron ayer a la tarde, y lo harán hoy por la mañana los jugadores del Azkar. Tranquilidad para recibir al coco de la Liga, que este año, de nuevo con Jesús Candelas, redobla su fortaleza, y supera en el mano a mano a otro de los gallitos del campeonato, y que ya pasó por Lugo, el ElPozo. Precisamente en aquel partido, que ganaron los levantinos por 3-6, se pudo ver a un Prone capaz de plantar cara a cualquiera, aunque falló el acierto goleador.
Sedientos de victoria
Hoy los de Bruno García se presentan sedientos de victoria, con ganas de redimirse de los despistes defensivos que les condenaron en Pamplona, y de reencontrarse con la chispa, la soltura que les abandonó en el último partido en casa, ante el Caja Segovia, en el que también cayeron. El sueño de la Copa se mantiene intacto, pero los que vienen por detrás también lo persiguen. Aunque lo primordial a día de hoy para los pronistas es alcanzar la permanencia, meterse en la Copa se presume como un paso en firme hacia ella.