PP y BNG se contradicen a la hora de interpretar la norma

La Voz

LUGO

El concejal popular Enrique Rozas lo dijo así: «Esto aún está muy verde y, después de un vistazo a fondo, se ven contradicciones». A su vez, el nacionalista Xosé Chorén afirmó que la tramitación del documento no ha llegado al final sino que «é o punto de partida da súa tramitación». Coinciden en que la tramitación está en los primeros compases, pero hacen distintas interpretaciones de algunas disposiciones.

Espíritu

Los nacionalistas están convencidos de que sus aportaciones hicieron que el espíritu del proyecto de norma cambiase radicalmente desde su primera versión. De ser una ordenanza represiva, como la calificaron los nacionalistas, ha pasado a ser, según ellos mismos, una norma para la convivencia ciudadana.

En todo caso, ni el BNG ni el PP parecieron enterarse inicialmente de las contradicciones que encierra la citada norma. Así, mientras el bloque señala que ahora se opta «por regular e controlar» el botellón frente «á prohibición total establecida inicialmente», en el documento (al menos en el enviado a los grupos de la oposición tras incorporar sus aportaciones), se señala expresamente la siguiente prohibición con respecto al alcohol: «O consumo, nas vías e espazos públicos, calquer día da semana (...)». Aclara luego las excepciones (terrazas, la calle de los vinos, etcétera). Tan es así que el PP señala respecto a la disposición reseñada: «Aceptouse a alegación do PP no punto f do artigo 22 para eliminar a franxa horaria na que estaba prohibido o consumo. Antes se restrinxía a penalización a determinados días da semana». Por tanto, si es así, la prohibición se mantiene.