El bus se atasca en la comisión de quejas

LUGO

El transporte público genera trabajo a la Comisión de Suxestións e Reclamacións

27 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Quejas y más quejas. En cada reunión de la Comisión Especial de Suxestións e Reclamacións del Ayuntamiento, presidida por Cristina Ares (PP), tiene especial protagonismo el servicio de autobuses urbanos. No es el único, claro, pero sí merece especial atención de los lucenses que se deciden a hacerse oír a través del citado órgano. Hay buses que se retrasan y otros que paran donde no deben. Y también hay protestas por la incidencia que, según algún lucense, tienen las bandas rugosas en la salud de los coches.

En la más reciente reunión de la comisión municipal de quejas y sugerencias, una lucense dejó claro su malestar porque el bus número 4 se retrasa con gran frecuencia con respecto al horario previsto en la parada de la Ronda da Muralla, cerca de Montero Ríos, y en la de la calle Vilalba. Otra lucense se queja de que la conductora del bus en el que viajaba en un determinado día de noviembre no detuvo el vehículo en alguna parada y sin embargo sí abrió la puerta en un semáforo para que se bajase un viajero.

Hay más. Otra viajera se queja de que, por no funcionar el lector de tarjetas, tuvo que abonar el importe del billete no bonificado en un bus urbano. Otra dice que en un vehículo que el pasado día 11 cubría la línea 12 no había lector de tarjetas.

En esto de las quejas y reclamaciones, cada uno ve la feria según le va en ella. Así, mientras hay quien piensa que las bandas rugosas y los llamados cojines europeos son piezas muy útiles para mejorar la seguridad del tráfico, otros opinan que colaboran muy eficazmente con los talleres. En la citada comisión se vio una queja de un ciudadano que considera que «as bandas rugosas instaladas no Ceao provocan desperfectos nos vehículos».

Muralla

A la comisión llegan más quejas que sugerencias. En la reunión de la pasada semana, se vio una queja de una lucense por el deficiente estado de conservación en que, a su juicio, se encuentra el adarve de la Muralla. Falta de luz en algunos tramos, hay excrementos de perro y botellas (después de los fines de semana), entre otros desperdicios que vio la autora de la queja.