«Asistí a una barbacoa en la casa de Bill Gates cuando entré en Microsoft»

LUGO

El ingeniero lucense Ángel Prado Montes es el único gallego que trabaja en la sede de la multinacional tecnológica en Seattle, a la que accedió hace dos años, siendo aún estudiante

18 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Cada vez que Microsoft saca al mercado un nuevo programa, que llega a millones de personas de todo el mundo, en la sede de la multinacional tecnológica, en Redmond (Seattle), un joven lucense se afana en «sacar» a la luz «fallos y debilidades» del sistema que puedan ser utilizados con fines perniciosos por crakers . Se trata del ingeniero informático Ángel Prado Montes (Lugo, 1985), el único gallego que trabaja en la sede estadounidense de la firma fundada en 1975 por Paul Allen y Bill Gates.

Un sueño logrado a base de vocación, talento, mucho trabajo y una pizca de suerte. «Para un joven recién graduado entrar en una firma como Microsoft es una oportunidad que no se puede desaprovechar, significa estar siempre en primera línea de investigación y desarrollo; no es algo que aparezca todos los días», afirma Ángel, que entró en el departamento de seguridad informática de la firma hace dos años, después de superar un duro un proceso de selección en el que tomaron parte miles de candidatos. Entonces todavía estaba estudiando, como alumno de intercambio en la Universidad de Illinois.

El joven regresó esta semana a su país natal para impartir varias charlas técnicas. El jueves pasó por Lugo, donde dio una conferencia sobre «piratas y bucaneros informáticos». Es la segunda vez que viaja a España desde que se estableció en Seattle. La primera fue «hace año y medio más o menos». Hizo un viaje relámpago, de apenas 24 horas, para terminar la carrera en la Universidad de Comillas. Obtuvo el premio final de carrera.

Hoy mismo regresará a Estados Unidos, donde ha vivido momentos inolvidables. «Asistí a una barbacoa en casa de Bill Gates al poco tiempo de entrar en Microsoft. Era una costumbre que tenía con los nuevos empleados», comentó Ángel, que se quedó fascinado con la morada del que es uno de los hombres más ricos del mundo. «En las paredes tiene enormes cuadros digitales, que van cambiando según los invitados que recibe», relató el joven.

La Fundación Gates

Hace tiempo que Gates se retiró del día a día de Microsoft para centrarse en la fundación que impulsa junto a su mujer. «Su sueño era un ordenador en cada casa y lo consiguió. Su nuevo reto es dejar un legado para el mundo, como desarrollar vacunas para el Sida, la malaria..., y captar fondos. Ha conseguido que algunas de las más personas ricas del mundo, como Warren Buffet, donen gran parte de su fortuna a la filantropía», comentó con admiración el joven.