El Concello recibió en la pasada primavera un informe de un bufete de abogados que avalaba la decisión de encargar a Mensajeros de la Paz la gestión de las instalaciones, acordada por el anterior gobierno local. El documento permitía así superar el escollo desvelado a finales del invierno, al saberse que la secretaria municipal había puesto reparos a esa decisión. El informe del gabinete sostenía que la situación podía encauzarse y que el daño derivado de la rescisión sería superior al beneficio que se conseguiría con esa decisión.
La apuesta del Concello por Mensajeros incluyó, ya en el pasado mandato de la corporación, la solicitud de un crédito de 1,7 millones de euros, que serviría de aval a esa asociación para efectuar su aportación a las obras de construcción.