Una vecina de Lugo presentará una denuncia en Consumo porque la cajera de un supermercado rechazó «por estar oscura» la moneda con que iba a pagar una compra
29 jul 2009 . Actualizado a las 19:50 h.Lunes a mediodía. Antes de volver a su casa para comer, Isabel Chao Blanco acude al estanco a por tabaco. En el vuelto va un euro. Se dirige al supermercado de enfrente a comprar una barra de pan. Al ir a pagar, la cajera no le admite la moneda y se niega a cobrarle. «Me dijo que ese euro no le valía porque estaba oscuro, que así no se lo podía dar a nadie y que si yo no tenía otro no me podía cobrar», recordó ayer esta vecina del barrio del Sagrado Corazón, en Lugo. «Le estaba entregando una moneda de curso legal, pero se negó a cobrarme y tuve que irme a otro lado a comprar el pan», agregó.
Muy enfadada con lo que considera «una injusticia», Isabel decidió acudir a las oficinas municipales de Consumo, situadas en el edificio administrativo del Seminario. Le recomendaron que volviese al establecimiento, situado en la calle Carlos Azcárraga, para cubrir una hoja de reclamaciones. Así lo hizo. La atendió la misma cajera que no le había aceptado el euro oxidado. «Esta vez me dice que no me las puede facilitar porque no las tiene».
Entremedias contacta con el departamento de atención al cliente de la cadena de distribución. «Llamé al número que viene en las bolsas y les comenté el detalle. Me pidieron disculpas y me dijeron que ya se pondrían en contacto con la empleada».
Acta de la Policía Local
Ayer por la mañana, Isabel regresó al centro de servicios municipales, dispuesta a presentar un escrito. De nuevo le frenaron los pies. «Me dicen que tengo que llamar a la Policía Local para que levante acta de que en el supermercado no me dan las hojas de reclamaciones». Con tantos requisitos, «se te quitan las ganas de hacer una denuncia», indicó. «Pero la voy a presentar igual, como si me lleva una semana lograrlo», reflexionó. Es una lucha por los derechos del euro oxidado. Y del comprador.