Los lucenses podrán subir a la Muralla en silla de ruedas para comprobar que no es accesible

LUGO

03 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Tan cerca y tan lejos. Para las personas con movilidad reducida acceder al adarve de la Muralla sin ayuda es una misión imposible. El próximo jueves, la carrera de fondo que desde hace varios años impulsa Auxilia Lugo para lograr que el monumento Patrimonio de la Humanidad por la Unesco sea accesible avanzará un poco más. Con el objetivo de que la ciudadanía experimente en primera persona la realidad de las personas minusválidas, el colectivo propondrá a la gente subir al recinto en silla de ruedas.

La singular actividad, organizada en colaboración con la obra social de Caixa Galicia, tendrá lugar el jueves 9 de julio, a partir de las doce del mediodía, en la plaza de Pío XII, frente a la Catedral y al vicerrectorado de la USC. Allí está situada la única rampa de acceso que tiene el monumento romano lucense, pero es tan empinada y el firme es tan inestable que para una persona que tiene que desplazarse en silla de ruedas o en muletas es «impracticable», como explica el vocal de barreras arquitectónicas de Auxilia, Aquilino González.

Cambiarán de opinión

«Alguna gente nos dice: '¡Pero si tenéis una rampa en Pío XII, podéis subir por ella!'. Por eso queremos que gente que no tiene problemas de movilidad se siente en una silla de ruedas e intente subir al adarve», indicó. Probablemente, muchos cambiarán de opinión, ya que las únicas personas con dificultades motoras que logran acceder de manera autónoma disponen de sillas de ruedas motorizadas. Con las manuales es imposible.