El ya coronel José Herrera García-Lora recibió ayer un cálido homenaje de casi 300 personas de toda la provincia de Lugo en el Gran Hotel con motivo de su marcha de Lugo. Herrera ascendió a coronel y ello implica un cambio de destino por lo que dejará Lugo en cuanto le comuniquen la plaza.
Al acto asistieron numerosas autoridades, entre ellas el subdelegado del gobierno, José Vázquez Portomeñe , y los dos anteriores en el cargo, Jesús Otero y José Antonio Labrada . La delegada de la Xunta en Lugo, Raquel Arias , el comandante de la Guardia Civil, Miguel González , y el resto de los mandos del instituto armado en Lugo. También estuvieron numerosos alcaldes y ex alcaldes, senadores, diputados, representantes de clubes deportivos y empresarios de diversos sectores.
Antes del almuerzo hubo una entrega de placas y detalles y una rueda de intervenciones, tras la que habló el homenajeado. Herrera recordó que los ocho años y nueve meses que pasó en Lugo fueron un auténtico placer y que él y su familia se llevan en el corazón el cariño de los lucenses. Recordó los esfuerzos realizados en la rehabilitación de cuarteles, y citó uno por uno a más de la mitad de los alcaldes de la provincia que le ayudaron a rehabilitarlos, para que ningún cuartel se cerrase. Recordó que no quedaba ningún caso grave sin resolver y tuvo un recuerdo para todos sus guardias, especialmente para el herido de un disparo en Friol. Se despidió con un «Fue un honor trabajar por Lugo». Tras el almuerzo se proyectó un vídeo con las imágenes de su vida y familia.