«Me documenté sobre el obispo y la persona; por eso en la obra tiene el gesto amable y una discreta sonrisa»
LUGO
Poco antes de la pasada Navidad, el pintor Jano Muñoz (A Coruña, 1971) recibió el encargo del obispado de Lugo para realizar un retrato de fray José Gómez, el anterior obispo, querido y admirado en toda la diócesis. El resultado final, patrocinado por Caixanova y que fue presentado ayer, será colgado dentro de unos días en corredor superior del patio interior del palacio episcopal, en la galería de obispos.
-¿Cómo se documentó para pintar el cuadro?
-Mario Vázquez, que fue su secretario personal, me aportó documentación fotográfica, vídeos y horas de conversación para saber quien era fray José, como obispo y como persona. En base a eso configuré un perfil y empecé con la construcción del retrato, primero con bocetos. Fui cogiendo partes de distintos documentos. El rostro, el gesto fue un compendio de vídeos, documentación gráfica... Intenté salirme del cuadro institucional para plasmar parte de lo que él transmitía a los demás. En la obra tiene un gesto amable y una discreta sonrisa.
-¿Cuáles son las características formales?
-Formalmente se trata de un óleo sobre lienzo, de 100 centímetros de alto por 81 de alto. Hice varias visitas a Lugo, pero ejecuté la obra en el estudio que tengo cerca de A Coruña.
-¿Ha sido su primera obra de temática religiosa?
-Como retrato institucional es el primero, pero como autor he pintado una Dolorosa y he tocado otros temas relacionados.
-Ha participado en varias exposiciones, ¿en qué proyectos trabaja ahora?
-La promoción de un pintor es lenta y complicada. En estos momentos estoy preparando una exposición para una galería de A Coruña y voy cuadro a cuadro, nunca serio mis obras. Llevo profesionalizado en esto muchos años. Soy un pintor clásico en cuanto a la técnica, pero con temáticas realistas contemporáneas. Pinto el entorno, desde chavales adolescentes a niños, personas mayores... Siempre en su vida cotidiana.