Dos emprendedores argentinos asentados en Lugo crean una tienda de informática que atiende inicidencias y repara equipos a domicilio los siete días de la semana
23 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Domingo por la tarde. El trabajo que lleva semanas preparando tiene que estar listo a primera hora. En el momento más inoportuno, el ordenador que contiene el documento hace crac. Pero todos los comercios están cerrados y la mayoría de los servicios técnicos de informática no están operativos los domingos. ¿A quién se puede recurrir?
A primera vista este caso puede parecer extremo, sin embargo sucede, como explican Carolina Iglesias y Diego Meilán. Desde hace un tiempo, estos dos veinteañeros argentinos asentados en Lugo están al frente de una tienda que, además de vender equipos nuevos, atiende incidencias y repara equipos a domicilio los siete días de la semana.
Lo primordial para ellos es aportar seguridad al cliente. Por este motivo, si la avería no se puede arreglar en el momento y se hace imprescindible trasladar el equipo a la tienda, facilitan al cliente un ordenador de sustitución para que pueda seguir trabajando mientras el suyo no está listo. «El objetivo es que la persona no quede incomunicada con el mundo», indicó el joven emprendedor, que estudió Electrónica en Argentina. Quienes no son ases en la informática y en su vida laboral dependen de un pecé valoran la importancia de una ayuda de este tipo. «Competencia hay muchísima, pero calidad de servicio muy poca. Por precio puedes comprar un ordenador en un centro comercial o en una cadena, pero si surge un problema ellos se lavan las manos porque solo son vendedores. Nosotros no; yo busco hacer clientes, no solo vender», resaltó Meilán.
En este sentido, los dos socios explican que se encargan de recoger y de llevar las máquinas a donde diga el cliente. «Lo vamos a buscar nosotros, si está en garantía hablamos con el fabricante, nos ocupamos de enviarlo y pagamos los portes», comentaron. «No es algo sencillo, pero queremos dar la mayor comidad al cliente para que no se tenga que preocupar de nada en el servicio postventa».
Con la crisis, «está duro»
Son conscientes de que han abierto su negocio «en una época complicada». «Con la crisis está duro», comentan, pero tienen confianza porque detectan que ahora mucha gente prefiere reparar el equipo que tiene en lugar de comprar uno nuevo. «Antes -declararon-, si fallaba la placa base te decían que querían comprar otro ordenador, pero ahora prefieren comprar otra placa en lugar de comprar todo. Te dicen: '¿falla esta?, pon otra'».
En este sentido los socios subrayan que en muchas ocasiones, cambiando solo algunas piezas por otras más actuales «tienes un ordenador nuevo», sin necesidad de adquirir otro. Una opción interesante que, según comentan, muchos consumidores desconocen y que puede suponer un ahorro de euros considerable. «La idea que tenemos es aprovecharlos al máximo, por lo menos los discos y las cajas», finalizaron.