22 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Tor, el sonoro vocablo para llamar al dios germánico del trueno, se está convirtiendo en sinónimo de decadencia, atraso secular y rancio caciquismo de pazo y boina. Tor era aquel pazo que acabó en casa ruinosa y maloliente porque los animales de corral se murieron de hambre y se pudrieron al aire. Como en los tiempos de la Pardo Bazán y Don Primitivo.