Dos jóvenes lucenses, una abogada y una educadora social, viven una de sus primeras oportunidades laborales a través de los programas que impulsa Alar Galicia
01 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Alba Rebolo, de la cosecha del 79, y Fátima Expósito, de la del 81, se consideran privilegiadas. Tituladas por la Universidad de A Coruña en Derecho, y en Logopedia y Educación Social, respectivamente, estas dos jóvenes lucenses disfrutan en Lugo de una de sus primeras oportunidades laborales de la mano de Alar Galicia.
«É unha sorte poder traballar no meu, e ademais na rama que me gusta, axudando aos colectivos que máis o necesitan», relató Alba, asesora jurídica del programa Súmate 2008, de apoyo a familias monoparentales; generalmente mujeres que han sufrido maltrato y que tienen hijos o mayores a su cargo.
Una visión que comparte Fátima, educadora social del proyecto Coaching Menores, de acompañamiento social a jóvenes con dificultades para incorporarse a la vida social normalizada, y que llegan derivados de la Xunta, de los institutos (por absentismo escolar), de las familias e incluso del juzgado.
Su primer empleo llegó como logopeda «cos últimos plans Labora» de la Xunta de Galicia. «Cando rematou andiven buscando por un lado e por outro ata que cheguei a Alar, en outubro do 2007», confiesa.
Las dos hablan con devoción de sus cometidos actuales y cuentan que anteriormente tuvieron que desempeñar «pequenos traballos que non eran do noso». Una situación en la que todavía se encuentran muchos amigos y compañeros de estudios que «continúan sen ter a oportunidade que realmente buscan».