Cuatro pequeños lucenses relatan para La Voz sus impresiones sobre la noche más ilusionante y sus peticiones a los magos de Oriente. Mañana mostrarán sus regalos
06 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La noche de Reyes es sinónimo de magia, esperanza, fantasía; y como tal la más esperada por millones de niños en todo el mundo. Con toda seguridad, esta madrugada los nervios de los más pequeños se multiplicaron mientras aguardaban, con una mezcla de ilusión e inquietud, abrir los regalos que Melchor, Gaspar y Baltasar llevaron a sus hogares, depositados al pie de árboles de Navidad o belenes. Probablemente, muchos de esos niños se han levantado temprano para ver los paquetes y descubrir las sorpresas que dejaron sus majestades.
Es posible muchas bicicletas y monopatines rueden esta mañana por primera vez en las calles de muchas localidades de la provincia. Pero también habrá videoconsolas, juegos de mesa, libros, películas o peluches.
Ayer, La Voz se puso en contacto con cuatro niños de Lugo que relataron sus impresiones sobre los tres magos de Oriente a unas horas de su llegada y desvelaron el contenido de las cartas que les habían enviado. Mañana descubriremos cómo se han portado sus majestades con ellos.