La empresaria que esta semana se quedó sin mercancía valorada en 60.000 euros asegura que muchos lucenses optaron por invertir en la compra de oro
30 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Es de esas personas al que un periodista de sucesos agradece su comportamiento. A María del Mar Flores una banda le desvalijó casi al completo su joyería (le llevó material valorado en 60.000 euros) y, pese a este contratiempo, atendió la avalancha de medios de comunicación con exquisita corrección y admirable paciencia. Es la presidenta provincial de los joyeros desde hace un año, unos profesionales cuyos establecimientos corren muchos riesgos. Lo que le ocurrió en el local de María, en la rúa do Progreso, en la que ella prácticamente se crió, no es un hecho asilado. El sector, según cuenta la entrevistada, está agarrándose al oro como flotador en el agitado océano de la crisis.
-Convénzame, en estos momentos en los que no se habla de otra cosa que no sea de la crisis, para que compre una joya...
-Fácilmente. En este momento incidiría en convencerle en que comprara oro porque, aunque está caro, subió mucho y tiene muchas fluctuaciones, puede tener la seguridad de que nunca va a perder dinero. Tiene un valor asegurado. Cualquier pieza de ese metal, dentro de unos años, no va para abajo, se va a revalorizar. Si costó 200 euros, dentro de unos años saldrá a 400. En un momento de apuro se puede vender un abrigo de piel, pero no va a dar nada, sin embargo a una joya siempre le sacará algo. Puede sacar de un apuro.
-Deduzco que el oro les puede estar ayudando, y mucho, a capear el temporal...
-En este momento hay mucha gente que está invirtiendo en comprar lingotes. El precio es relativamente alto pero, en poco tiempo seguro que se va a duplicar. Mucha gente como inversión lo está comprando.
-¿Está pasando entonces mucha gente por su negocio a adquirir oro?
-Sí, sobre todo desde que se está hablando tanto de la crisis. En la construcción no se debe invertir ahora. La gente lo sabe y entonces estudia a qué puede destinar el dinero de forma segura y que se pueda revalorizar. Antes compraban pisos porque lo que conseguían por 20 en un par de años lo vendían por 25. Eso pasa ahora con el oro.
-¿Cuánto me pide por un lingote?
-El lingote lo podemos hacer a partir de 100 gramos. Se puede llevar una laminita finita o una barra de un kilo. Hoy está el gramo a unos 20 euros, aproximadamente. El lingote se hace a la medida del cliente, dependiendo si quiere cien gramos o medio kilo, por poner un ejemplo.
-Visto desde fuera, da la sensación de que como las joyas no se comen pueden ser las más afectadas por la crisis. ¿Como está el sector en estos tiempos?
-Le entiendo. Parece que las joyas no son prioritarias, que hay otras necesidades, sin embargo voy a decirle una cosa. Desde el sector estamos intentando darle la vuelta a la tortilla. Si antes las vendíamos, ahora lo que podemos hacer es comprarlas. Antes vendíamos un collar y una gargantilla y ahora, ¿qué pasa?, que mucha gente dice: tengo en casa un pendiente desaparejado, un colgante que lo quiero vender. Se compra y ahí puede estar un poco el negocio. A lo mejor se puede comprar un gramo a equis euros y después se vende por un poco más. Es un poco darle la vuelta y, a lo mejor éste es un buen momento para que nosotros hagamos eso. Luego está la circunstancia de que mucha gente compra en plan inversión.
-En los últimos años les llegó la competencia en forma de tiendas de bisutería en la que muchas piezas dan el pego. Imagino que esos negocios les hacen mucho daño...
-Bueno, se trata de joyas muy baratitas. Las tocas y parecen de papel de fumar. Sirven para hacer un regalo sin gastar mucho dinero. Ahora bien, la gente que quiere algo decente, con peso, recurre a nosotros.