Tras la derrota sufrida en Segovia el viernes, el Azkar se ha caído de las ocho primeras posiciones por primera vez desde que Bruno García es el entrenador
20 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Trío de derrotas y el Azkar cae a la décima posición. No sería nada fuera de lo corriente, salvo porque, desde que Bruno García tomó las riendas del equipo en el verano del 2007, los azulones vivieron un permanente idilio con las ocho primeras plazas de la clasificación. Pero la competición no perdona y, con la igualdad que inunda la Liga Nacional, tres deslices encadenados pasan factura incluso a las naves más poderosas.
«Anecdótico», describen Adri y David la situación al referirse a que el conjunto azulón haya dejado de pertenecer al admirado G-8 de la Liga. Existe tiempo para maniobrar y, al igual que el Azkar ha zozobrado en el mar de las derrotas, otros buques podrían encallar en las próximas jornadas.
«Todo está muy apretado entre el cuarto y el décimo puesto», afirma David. «Con dos triunfos te vas hacia arriba y con dos derrotas caes», proclama el ala gallego. Y es que el limbo del bien y del mal se difumina con el paso de cada temporada en la Liga Nacional de fútbol sala. Ni la retirada del Móstoles, ni la supuesta falta de interés de mantener una plantilla competitiva por parte de algunos equipos han dinamitado la similitud de potencial entre la clase media de la tabla.
El Azkar lidiará pasado mañana con el Guadalajara. Los alcarreños son una lancha rápida que navega, un año más, en aguas peligrosas. Pero son maestros para aplicar potencia cuando llega la hora de efectuar una redada que salve el botín de la permanencia. «Tienen una buena plantilla y se desenvuelven bien en la zona baja de la tabla. Pero somos los favoritos», advierte David. El futbolista del Prone da las coordenadas para que los azulones se hagan con la ansiada victoria: «Ellos defienden en zona, por lo que podremos hacerles daño entre líneas. Es un rival un poco apurado por los resultados, pero nosotros trataremos de llevar la iniciativa en el juego y el marcador».
Horizonte
Los directivos, con Manuel Vázquez a la cabeza, ubicaban el objetivo de esta temporada del Azkar en la permanencia. Pero los jugadores no se conforman. A ningún deportista le agrada que le corten las alas. De hecho, en el equipo siguen mirando hacia arriba pese a la resaca que ha dejado el oleaje de las tres últimas derrotas. «Tenemos que ser ambiciosos. Se pueden perder tres partidos seguidos, pero sólo hay que pensar en el día a día para sumar puntos», señala David.
Y después del caramelo envenenado del Gestesa, que no supera a los lucenses desde el 7-1 de pesadilla de la temporada 2003-2004, llegarán dos clásicos: El Lobelle, el 6 de diciembre y, antes, los chicos de Carnicer aguardan en Torrejón.