A 300 metros de la cima del Elbrus

Benigno Lázare

LUGO

El mal tiempo obligó a una expedición, en la que iban cinco montañeros lucenses, a quedarse a las puertas de coronar la montaña más alta de Europa

18 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Cinco montañeros lucenses del Club Mustallar, Juan, Quico, Jesús, Lorenzo y Chus, se quedaron con la miel en los labios y con la nieve a 300 metros por encima de la cabeza, porque esa fue la distancia (la altitud) a la que se quedaron de la cima del Elbrus, en el Cáucaso. Esta montaña, con sus 5.642 metros está considerada el techo de Europa, descartada la parte asiática de Rusia.

La causa de no poder coronarla fue el mal tiempo, fundamentalmente un fuerte viento que a modo de aviso hizo saltar por los aires a un canadiense que iba en la expedición. Según relata Juan Mosquera Tey, cuando habían alcanzado una altitud superior a los 5.300 metros estaban a una temperatura de 20 grados bajo cero, que por el efecto del viento se convertían en 30 bajo cero de sensación térmica, pese a lo cual no suponía un problema a mayores de lo esperado, porque iban preparados para combatir esas temperaturas. Lo determinante fue el viento, que alcanzó los 60 kilómetros por hora y a esa altitud es como si hubiese un huracán.

En condiciones normales los 300 metros que faltaban hasta la cima les hubiesen llevado hora y media, y en las que estaban, tres horas, según los cálculos de los montañeros. Sin embargo, a la vista del susto del canadiense y tras dos intentos, el guía decidió abandonar, a pesar de que psicológicamente estaban tan bien como físicamente, aspectos fundamentales en este deporte, según señala el lucense, que es un veterano de la escalada. Ahora la siguiente gran meta será en el año 2011.