La Diputación aprobó el plan que releva al polémico de comunidades

Benigno Lázare

LUGO

Las bases para la concesión de todo tipo de subvenciones por parte de la Diputación provincial acapararon los principales puntos del orden del día de la sesión plenaria celebrada ayer por la tarde. Sin embargo, esos apartados tuvieron que compartir el protagonismo de la jornada con una de las dos mociones de la oposición, que fue aprobada causando una nueva división del voto en el equipo de gobierno.

El primero de los apartados fue el plan estratégico de subvenciones, que tiene un presupuesto de 10.950.304 euros. Según explicó la diputada de Economía, Regina Polín, a diferencia del anterior, con una vigencia de tres años, tiene una periodicidad anual para darle más agilidad. También destacó que establece unos baremos de reparto objetivos, con una comisión de control en la que estarán representados todos los grupos. El plan regulará las subvenciones en las áreas que tienen prioridad en las ayudas, que son la presidencia, Cooperación cos Concellos, Cultura e Deporte y Benestar Social. El portavoz del PP, José Manuel Barreiro, dijo que su partido ya había pedido con anterioridad que se cumpliese la ley y se mostró de acuerdo con el plan afirmando que «rectificar é de sabios», por lo que la aprobación fue por unanimidad.

A continuación fueron aprobadas las bases para la concesión de subvenciones a entidades asociativas y asociaciones de vecinos para la ejecución de obras, que sustituyen al antiguo plan de cooperación con comunidades vecinales. En este caso el PP se abstuvo y el portavoz socialista, Antonio Gato, dijo que la asignación presupuestaria es de 2,2 millones, algo superior a la del año anterior.

Sustitución

El responsable del área de Cooperación dijo también que las bases para estas subvenciones fijan unos criterios concretos, acortan los plazos y sustituyen la mesa técnica por una comisión de valoración en la que estarán integrados representantes de los tres grupos.

El portavoz popular dijo que no había grandes diferencias con los de la anterior etapa, tan denostados por la oposición, por lo que calificó a los socialistas de poco coherentes. Barreiro acusó al equipo de gobierno de estar siendo un mal gestor y aseguró que ahora no se está aportando más rigor que antes, sino que se justifica lo que antes se criticaba.