El Arde Lucus de la política

La Voz

LUGO

Orozco viaja a China y el BNG aprovecha para abrir la brecha que lo separa del PSOE mientras la cierra en Portomarín

22 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Lugo, ciudad que nació romana, vive intenso su Arde Lucus y se pone galas como las de entonces, mientras el césar Orozco intenta la conquista comercial de China al frente de una escuadra de empresarios. El césar viajero abre rutas al oro lucense y el celta irredento que es el nacionalista Lage le prende una mecha en su servicio de prensa, en cuanto descubre que, lo que debería ser en la alcaldía sala de extintores frente a incendios políticos, puede ser polvorín, santabárbara incendiada en el campamento del gobierno local. Orozco visita China y la embajada popular asiste al congreso de Valencia, mientras los socialistas eligen entre los de siempre a los que aplaudirán en Madrid a José Blanco , el chaval de Palas al que se le plateó el pelo de tanto cavilar cómo mantener la ilusión Zapatero.

Lugo celebra la fiesta Arde Lucus y los fabricantes de trajes romanos miman sus manos doloridas por el esfuerzo de confeccionar piezas y más piezas. La bimilenaria ciudad amurallada vive horas de disfraz, que al final no es más que el modo de descubrirse a sí misma y a las otros. Ya lo dejó escrito el inglés Chesterton: «A algunos hombres los disfraces no los disfrazan, sino los revelan. Cada uno se disfraza de aquello que es por dentro». Parece pues que dentro de cada lucense viaja un romano.

Lugo recuerda su historia y a ella fía su futuro. La Muralla es el plan de pensiones de una ciudad en la que florecen los jubilados y los museos. Hay en proyecto un museo de la romanización, está en período de estrena el centro de interpretación de la Muralla y se anuncia un museo interactivo de la historia de la ciudad. Los tres museíllos arqueológicos de la capital constituyen uno de los principales atractivos turísticos y está en construcción el que probablemente será el más llamativo. El presidente de la Diputación, José Ramón Gómez Besteiro , confirma que en sus planes figura la ampliación del provincial.

El alcalde Orozco, que «vende» muy bien el mensaje histórico, sabe que quien sólo mira hacia atrás tropezará en el empedrado camino hacia el futuro. No dudó Orozco en ausentarse de su ciudad en pleno Arde Lucus para acompañar a un grupo de empresarios lucenses en un viaje institucional a China, para ver de abrir nuevos caminos al comercio de su ciudad. Aún volaba Orozco hacia el país que es un gran bazar cuando el portavoz del Bloque, Xosé Anxo Lage , prendió una mecha que provocará más de una explosión en los próximos días. El nacionalista relacionó a la jefa de prensa del alcalde con una empresa de comunicación que ha realizado algunos trabajillos para el Concello. La involuntaria protagonista de la acusación de Lage, que recibió la perdigonada por sorpresa y en la popa, viajaba sin sobresaltos junto al alcalde cuando el Bloque la puso en el punto de mira. Es posible que el asunto acabe sometido a la consideración de los jueces.

El BNG caldea el ambiente político mientras Arde Lucus y se muscula para el próximo reto electoral. Los nacionalistas lanzan una campaña de captación de afiliados, que era algo que antes sólo les pasaba a los otros. El responsable local, Xosé Lois Devesa , quiere un Bloque numeroso, de base amplia, en el que el afiliado sea protagonista. Por eso, en la revistilla O Cantiño , un Guadiana del papel partidista que reaparece tras años sumergido, sacan ahora las fotos de los militantes. En la prensa de partido, que es mucha más que la del BNG, se hace aún más cierta la mordaz afirmación del mismo inglés citado unas cuantas líneas atrás: «El periodismo consiste esencialmente en decir «lor Jones ha muerto» a gente que no sabía que lord Jones estaba vivo». Parece que cada día más lejos del gobierno lucense (en Portomarín, muy cerca), los nacionalistas endurecen el asedio al campamento de Orozco, que estos días comanda Liñares.

El alcalde, desde China, observará por las ventanas del ciberespacio la evolución del congreso del PP. Si de Valencia sale la consigna de abrir el juego a los nacionalistas, Orozco tendrá que mimar más al anterior alcalde, García Díez , si quiere que, otra vez, le salve el presupuesto. García y el presidente provincial del PP, José Manuel Barreiro , escalan hacia la cumbre municipal por la cuerda de la minoría socialista. Al PP le sobra la experiencia de gobierno que le falta al BNG. Por eso sabe que el Arde Lucus está muy bien como fiesta y que los incendios políticos son un peligroso camino hacia la poltrona. Dicho en greguería: «No hay que tirarse desde demasiado alto para no arrepentirse por el camino».