Avelino Basanta, piloto con problemas de movilidad, competirá en el Campeonato Gallego de ralis con un coche adaptado
30 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Todas aquellas personas con movilidad reducida que quieran aprender a pilotar un coche de ralis están de enhorabuena. Hace poco más de un mes nació un club, el Basanta Motor Sport, tiene su sede en A Pobra de San Xiao, cinco personas trabajando, un coche y un piloto. Todo ello para demostrar que conducir sólo con las manos en un rali no es difícil y, además, es seguro.
«O meu obxectivo é achegar o mundo dos ralis á xente con minusvalías», asegura el piloto, Avelino Basanta. A raíz de un accidente de circulación en el año 2002, perdió parte de la movilidad de sus piernas. Sin embargo, eso no fue impedimento alguno para superar fases: de la cama a la silla y de ahí a las muletas? y ahora, al volante de un coche de competición. Decidió hace dos años que quería probar suerte en este mundo de los ralis, que ama. «Pero tiven que facerme co coche e adaptalo, algo que supón un desembolso moi grande», comenta. Por eso, asegura, «agora o que queremos é que a xente que queira probar, polo menos teña onde, e se lle gusta, xa gastará os cartos» De hecho, los retoques mínimos necesarios, como el acelerador y freno en el volante, o el embrague en la palanca de cambios, suponen una inversión de más de 4.000 euros.
Para demostrar que conducir en un rali es posible, este club también tiene un coche. El que va a conducir Avelino Basanta junto con su copiloto, Óscar Paderne. Un Ford Ka «que xa foi oficial de Ford e ten moita historia», apunta Avelino. Con él afrontarán su primera prueba en Narón, en el Campeonato Gallego, el próximo 14 de junio. Correrán en el Grupo A Clase 6, «que son vehículos de ata 1.300 centímetros cúbicos, co equipamento completo, coa máxima preparación para ralis», apostilla. Así, quieren completar la temporada y, así, dar publicidad a su idea, «e demostrar que este é un deporte máis e que non é nada perigoso; de feito un coche de rali é o máis seguro que hai».
Captar patrocinadores
A estas alturas, están en plena campaña de captación de patrocinadores, pero también tienen otros proyectos en mente. Adelantan que, en no mucho tiempo, habrá más coches y una web de contacto y, de este modo, «comezar a traballar coa xente, subila ao coche e amosarlle unha pequena parte de liberdade fóra do que pode ser unha cadeira de rodas ou unhas muletas».
Después, llegará el circuito, porque el Basanta Motor Sport no se conforma con participar en un rali. «Neso estamos traballando, e valorando ideas, unha delas é facer esas prácticas en tramos cerrados de estrada, como se fora un rali de verdade; e a outra, que nos gusta moito, sería poder chegar a un acordo coa concesionaria do circuíto de kárting da Pastoriza para poder traballar de xeito conxunto», señala con entusiasmo el propio piloto chairego.
En su búsqueda de apoyos, el Basanta Sport ha llamado a la puerta de la experiencia. Así, quieren que apadrine su idea Albert Llovera, vivo ejemplo de la tenacidad: educado en el deporte de élite, con tan solo 17 años, Albert figura como el atleta más joven que participó en unos juegos Olímpicos de invierno, concretamente en los XIV Juegos Olímpicos de Invierno celebrados en Sarajevo. Un año más tarde, en 1985, un grave accidente en un descenso lo dejó postrado en una silla de ruedas. Su vida sufrió un quiebro, pero el automovilismo, su otra gran pasión, hizo que rompiera los límites que impone el verse postrado en una silla. Actualmente es el único piloto minusválido que ha participado en el Campeonato del Mundo de ralis compitiendo contra rivales sin ningún tipo de minusvalía.