Una carta dirigida a los clientes, de difícil comprensión

D.C.

LUGO

23 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

i usted, cliente de Begasa, adscrito a la tarifa nocturna, a punto de desaparecer, o no, en medio de una amplia polémica, recibe una carta en la que le comunican que: «Por un lado la potencia contratada pasará a ser la disponible o nocturna, en lugar de la actual o diurna, por otro, y dependiendo de que la potencia resultante sea menor o mayor de 15 KW, se aplicará discriminación horaria en vigor, o sin discriminación horaria si es mayor de 15 KW respectivamente». ¿Qué conclusión sacaría? Posiblemente leería el siguiente párrafo en busca de alguna luz: «En cualquier caso, -sigue leyendo-le recomendamos que antes del 30/06/2008 nos comunique tanto la potencia a contratar que realmente necesita, como la elección de tarifa que mejor se ajuste a su perfil de consumo». ¿Capta algo? ¿Cómo puede saber cuál es la potencia que precisa?

Vayamos al siguiente párrafo y último que suena un tanto amenazante: «Por último, comunicarle que de no haber recibido notificación alguna al respecto con la suficiente antelación, y según Real Decreto 871/2007, con efecto 1/07/2008 nos veremos obligados a aplicar la potencia actualmente disponible como potencia contratada y la tarifa con discriminación horaria». «En cualquier caso -añade- se cobrarán los derechos de contratación salvo que la potencia contratada final supere la potencia adscrita a su instalación». ¿Alguna objeción?

Después de leer las 17 líneas el cliente posiblemente no sacara demasiadas conclusiones. Para buscar la luz y saber a qué atenerse existe un teléfono de atención al cliente en el que, después de facilitar el número de póliza, dan todo tipo de explicaciones. Una de ellas: para saber que potencia necesita en su casa, contacte con un electricista.