Los tres paros realizados en las tres últimas semanas por los trabajadores de la factoría de Capsa en Robra (Outeiro de Rei) tuvieron ayer su última jornada; pero no significaron el final de las protestas sino el anuncio de un nuevo calendario de actos reivindicativos. La plantilla aprovechó el paro de ayer -que tuvo lugar, como los anteriores, de una a tres de la tarde- para acordar nuevas medidas en una asamblea que se celebró mientras las instalaciones estuvieron paralizadas.
El lunes 17 y el martes 18, únicos días laborables antes del San José y de las jornadas vacacionales de Semana Santa, habrá dos nuevos paros, que serán más duraderos que los efectuados ayer y los dos lunes anteriores. Los trabajadores decidieron ayer convocar cada día tres paros, de dos horas cada uno: así, la planta sufrirá interrupciones en su trabajo habitual de diez de la mañana a doce del mediodía, de seis a ocho de la tarde y de doce de la noche a dos de la madrugada, lo que significa que se verán afectados los tres turnos que funcionan cada día en las instalaciones del municipio de Outeiro de Rei.
Carme Antas, en nombre de la Confederación Intersindical Galega (CIG), destacó ayer que la decisión había sido apoyada por unanimidad por los trabajadores presentes en la reunión. Por otro lado, subrayó que el paro había sido secundado por una abrumadora mayoría de los 133 trabajadores de la fábrica. Solo funcionaron, dijo, los servicios mínimos y permaneció en el recinto un empleado que, recordó Antas, votó en contra de la convocatoria de los paros. Sin embargo, la factoría, salvo los servicios mínimos acordados, estuvo paralizada durante dos horas.
Antas explicó que la convocatoria de nuevos paros era una respuesta de los trabajadores a la actitud de la patronal, que, dijo, se mantiene «inamovible» en su postura pese a las protestas recientes de los trabajadores. Las divergencias surgieron, como expuso ayer la sindicalista, por la pretensión de la dirección de establecer como laborables un total de 40 sábados al año y por las cantidades económicas que deberían incluirse en el convenio: la empresa solo ofrece, según la versión trasladada por los sindicatos, una subida anual del IPC más el 0,10% cuando en el anterior convenio, para los años 2006 y 2007, fijaba sendos aumentos del IPC más un 1,75% y un 2%.