Louseiro, sitio distinto

LUGO

Centenares de sarrianos acudieron de nuevo a este acto de Carnaval que ya es el centro de los festejos de la comarca

06 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Una carpa gigantesca, una orquesta, un bar con numerosos camareros y, sobre todo, muchas ilusión y deseos de pasarlo bien y conseguir que los demás se diviertan, son los únicos ingredientes que tiene el Carnaval de la parroquia sarriana de Louseiro. Con esa receta ha logrado congregar un año más a centenares de personas de toda la comarca que de nuevo disfrutaron de la fiesta hasta primeras horas de la mañana.

Los artífices de esta fiesta jolgorio son los miembros de la asociación vecinal Os Gorrións, que hace casi un lustro decidieron que en Sarria se había perdido la tradición carnavalesca y se pusieron manos a la obra para organizar un festejo que uniera a todos los sarrianos. Los resultados están a la vista y pueden decir sin ánimo de pecar de pretenciosos que son el único acontecimiento, al margen de la gala de la Cruz Roja, al que asisten de muy buena gana representantes de todos los grupos políticos, muchos de ellos irreconocibles por la calidad de sus disfraces.

Después de semejante celebración no es de extrañar que ayer Sarria amaneciera casi desierta, a pesar de no ser festivo. Sobraban los lugares para aparcar en el centro y varios establecimientos o estaban cerrados o abrieron sus puertas más tarde de lo normal. Por la tarde como es tradicional cerraron casi todos, no es debido a que sea tradición, sino que los excesos de Louseiro pasaron un año más factura en forma de resaca y falta de sueño. En Sarria los ancianos fueron ayer los protagonistas del Carnaval con la macrofiesta que como siempre se celebró en la Residencia Nuestra Señora del Carmen. Entre los disfrazados había una caracterización de época, la concejala Violeta Bernardo, que ayer parecía María Antonieta y cuyo disfraz fue la sensación del Concello.

En la comarca se celebraron ayer los desfiles de Láncara y Portomarín, que en ambos casos estuvieron muy animados.

En Láncara uno de los principales atractivos fue nuevamente la comparsa del CTX A Veiga, coordinada por Marta Vilar. En esa ocasión los residentes del completo fueron disfrazados de indios luchando enconadamente contra la dependencia. El título de la comparsa es Tribu Apache y lo mejor es que disfrutaron de lo lindo.