Hace un par de semanas, el Azkar se jugaba media vida en un partido que le permitiría ratificar su pase a la Copa de España. El entrenador, Bruno García, demostró una confianza sin fisuras en su equipo y no dudó cuando dijo: «No pienso en el fracaso porque sé que vamos a ganar». Hoy se acerca al Pabellón Municipal el Carnicer, en los últimos años, el rival más incómodo para los lucenses, al que no ganan en casa desde septiembre del 2003 (9-5). García hace gala de la confianza ciega que tiene en los suyos. «Vamos a ganar», afirma. El duelo se libra a las seis de la tarde (17.45 horas en Radio Voz, 105,6 FM).
El equipo quiere aferrarse a los puestos de privilegio en la Liga. Aunque en un triple empate a 27 puntos, el Azkar es cuarto, una posición que gusta saborear a estas alturas del campeonato. Aunque el tercer puesto está a tiro de un punto y se mire de reojo, sólo importa vencer. «Estamos en una situación muy buena, con cada vez mayor distancia sobre el corte entre el octavo y el noveno, que ya tenemos a dos partidos. Hay que meter espacio ahí, porque no podemos pensar en otra cosa que en mantenernos entre los ocho primeros», explica García. El Carnicer es precisamente el último de los que ahora mismo disputaría el play off para el título. «Ellos están a cuatro puntos y podemos ganarles el golaveraje», cuenta el preparador, consciente de que cada punto se va a cotizar a precio de oro en lo que queda de competición.
Ante la supuesta anarquía de un Carnicer que siempre apuesta por el fútbol ágil y veloz, y por el aprovechamiento de las jugadas de estrategia, el Azkar mantiene en la seguridad defensiva su principal activo a explotar. «El resultado de Segovia [8-0] o nos tumbaba o nos espabilaba. Yo estaba convencido de lo segundo», dice el entrenador, atendiendo a los datos que reflejan que tras aquel descalabro, sólo han encajado cinco tantos para ser la segunda mejor defensa de la Liga. «Es nuestra seña de identidad -reconoce el técnico-. Tenemos que consolidarla, porque arriba tenemos un enorme potencial ofensivo».
El ambiente del Municipal, que se prevé sea como el de las mejores citas, será un buen aliciente para el equipo, que quiere quitarse de encima, de una vez, el estigma de flojo ante el Carnicer. «Sé que les vamos a dar una alegría», asevera Bruno refiriéndose a la hinchada.