La lesión de Borja Pérez en el derbi contra el Estudiantes tiene en vilo a Juan Díaz, el entrenador del Sarria. La competición en la Liga EBA arranca el sábado tras el parón navideño, y los sarrianos tienen como primer rival, en casa, al Gijón (con el que están empatados a victorias), un partido para el que es baja segura Pepe Domínguez.
Al margen de las ausencias, el entrenador de los sarrianos tiene una preocupación mayor: poder trabajar al más alto ritmo posible. «Espero que el nuevo año nos cambie la suerte, que nos respeten las lesiones, y podamos entrenar duro», comenta. Porque lo que más lamenta de lo que va de temporada es no «haber tenido continuidad». Las lesiones se han cebado con ellos. Para poder alcanzar más calidad en las sesiones preparatorias, también para completar el equipo, le han llegado dos refuerzos: Rubén Vega y Esteban Peppe. «Vega viene del Estudiantes. Allí no tenía minutos y nos lo han cedido. Peppe es un jugador argentino que vino con 17 años al Unicaja y que no ha podido empezar a jugar hasta ahora por cuestiones burocráticas. Es un escolta muy duro y físico», describe.
Pese a los contratiempos, el entrenador no quiere caer en el victimismo: «No estamos en una situación para estar de risas todo el tiempo, pero no podemos estar llorando todo el día. Hay que sacudirse las nebulosas del año pasado y salir siempre, en los entrenamientos y en los partidos, con dureza y seriedad».