Cuando el capón vuela sin alas

LUGO

Las ventas apalabradas antes de la feria se dirigen hacia destinos muy variados, aunque el certamen de la capital chairega es una cita tan social como económica

22 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Marchando una de ciudades: Salamanca, Santander, Zaragoza, Barcelona... Podrían ser destinos de trenes a punto de partir de una estación; podrían ser nombres de equipos de fútbol que están o han estado en Primera División; podrían ser ciudades que tienen universidad... Son todo eso, pero son algo más: son lugares desde los que se encargan capones para comer en estas fechas.

Quien aporta esa lista de destinos es Aurora Lozano, criadora que dentro y fuera de una feria como la de ayer destaca por su abundancia: los 100 animales apenas son la mitad de los que ha criado, y los pedidos recibidos parecen explicar tanta abundancia. Hay quien trae 10 animales -como María Barrio, de Noche- o 20 -como Fernando Gacio -de San Simón da Costa-.

Son detalles de una feria, la de ayer, en la que el capón emprende un vuelo curiosos: se dirige a muy variados puntos de destino -los ya comentados, pero también Asturias sin olvidar los compradores locales y de comarcas cercanas- en un vuelo para el que no necesita alas.

También son variados los comentarios que se oyen: unos creen que la venta de capones en las casas quita un poco de realce a la feria, mientras otros subrayan que esa venta anticipada antes de la feria es una forma de garantizar ingresos. No menos variados los vecinos y forasteros que se ven, pues puede asegurarse que el todo Vilalba, en algún momento de la mañana, pasa por el aparcamiento subterráneo de la plaza de la Constitución para comprar o para ver lo que se compra. Y no menos variados son los sonidos de fondo, protagonizados por la charanga y grupos folclóricos locales.

Lo que sí cambia es el día de la semana en que se celebra. La del 2008 coincidirá en domingo, con lo que cabe suponerse que la cantidad de forasteros que se desplacen a Vilalba con motivo de la feria sea mayor. De todos modos, el alcalde, Gerardo Criado, recalca, poco antes de la entrega de premios, que la feria ya tiene sobrado prestigio

Lo que no decae, ni siquiera en un día de semana, es el protagonismo mediático del capón, que antes de marchar para satisfacer paladares exigentes dentro y fuera de Galicia reúne a tantos medios de comunicación como un artista de gira o como un futbolista recién fichado.

Premios

En un día en el que el capón acapara comentarios, compras y ventas, hay que recordar que su llegada a la feria se produce tras meses de cuidados y de atenciones. Tantos trabajos tienen en algún caso recompensa, y para ello están los premios que concede la organización.

Aurora Lozano, de Oleiros, se llevó el de mejor criadora (300 euros); Carmen Aguiar, de Goiriz, el de la mejor cesta (200 euros), y María José López, de Lanzós, el del mejor par (150). Ellas representan la continuidad de una tradición muy arraigada.

Y no menos arraigada está la costumbre de que el Concello envíe sendos pares de aves a ciertos vilalbeses: el senador Manuel Fraga y el cardenal Antonio María Rouco Varela forman parte de una lista a la que ya ha sumado el obispo electo de Lugo, Alfonso Carrasco Rouco, y de la que este año forma parte el ex conselleiro Celso Currás como pregonero del San Ramón 2007.