La gravedad de las consignas coreadas contrastó con el espíritu festivo de la marcha. No fue masiva. Los convocantes de la protesta que ayer pretendía ser una respuesta contundente a la discriminación racial contra el colectivo gitano reunieron a unas 150 personas para decir: «No a la discriminación por haber nacido gitano». Pero hubo más mensajes: «Basta ya», «contra el desprecio y la discriminación política», «protección parlamentaria ya», «contra la violencia racista».
Los problemas que los servicios sociales y el Concello de Poio han encontrado para realojar a las familias del poblado chabolista de O Vao se han convertido en la plataforma desde la que la Asociación del Pueblo Gitano, presidida por Sinaí Giménez Jiménez, busca llamar la atención sobre los problemas de todo el colectivo en Galicia.
Coreando las consignas marcharon desde el recinto ferial a la sede de la Xunta, entre la indiferencia generalizada de vecinos y viandantes. Ni un solo colectivo antirracista respaldó ayer de forma expresa con su presencia las reivindicaciones, y solo se hizo notar una muestra de solidaridad cuando la manifestación pasó frente al bar Europa, donde sonaron aplausos.
Acción política
Más allá del apoyo, el colectivo reclama una acción política decidida para acabar con la discriminación. Quiere que se apliquen de forma efectiva los instrumentos ya previstos en la ley para lograr una integración social efectiva de los gitanos que viven en Galicia. «La Asociación del Pueblo Gitano -dijo José Piñeiro, encargado de leer el comunicado con el que se cerró la manifestación- no pide limosna ni un trato privilegiado, sino que dice no a la discriminación por haber nacido gitano, persigue dotar a los gitanos de instrumentos y habilidades que les permitan integrarse y sobre todo tener un techo digno para cobijar a sus hijos, un empleo que permita de verdad la integración, poniendo por fin término a siglos de nomadismo o de solo poder trabajar en las ferias».
Los puentes están tendidos hacia la Administración en una especie de política de palo y zanahoria. Giménez mezcla palabras de elogio hacia la Xunta con amenazas de movilizaciones más contundentes que la de ayer.