Una moción del PP en la que se pedía que 9 niños de Recelle, Vilaxuste y Caborrecelle dispusieran de transporte escolar al centro de Guntín suscitó el mayor debate en el pleno celebrado ayer. El problema surgió cuando este año el Concello de Guntín dejó de pagar este servicio y Educación lo retiró. Los niños de la ESO, 7 de los 9 de esos lugares, tienen que asistir a clases a Guntín por sus propios medios, ya que si usan el transporte a Lugo pasarían cuatro horas en el trayecto. La alcaldesa manifestó que los niños de primaria tendrían que ir al colegio de Portomarín y que si apoyaban el transporte a Guntín para los de la ESO tendrían que hacer lo propio con otros alumnos que van a centros de Taboada o Monterroso. Silvia Rodríguez preguntó al PP si con su actitud pretendía cerrar el colegio. El BNG, después de recordar los motivos por los que el concello no disponía de un centro para el segundo ciclo de ESO y ponerlo como ejemplo de los servicios que se habían perdido en los últimos años hizo una propuesta para incluir en la moción. Xesús López propuso que para solucionar el problema puntual que este año aqueja a estas nueve familias que se vieron privadas de un servicio del que disfrutaban en los últimos años se solicitar a Educación que este curso asumiera el gasto del transporte de manera excepcional. Los nacionalistas fueron más allá y añadieron que el siguiente paso en este problema sería tratar de establecer el segundo ciclo de ESO en Portomarín en un futuro inmediato y cuando se dieran las condiciones. En la votación se aprobó la propuesta, con el cambio añadido por los nacionalista, con los votos del PP y del BNG y en contra del PSOE. El segundo punto que suscitó un mayor debate y único que realmente registraba el orden del día al margen de los habituales en todos los plenos fue la propuesta de terrenos para la construcción de un nuevo polideportivo. BNG y PSOE consensuaron que los solares más idóneos eran los de propiedad municipal que se encuentran ubicados en el polígono. Son unos terrenos de 2.300 metros cuadrados que permitirán levantar el pabellón y dotarlo de unos aparcamientos amplios. El argumento a favor de esta ubicación que esgrimieron ambos grupos era la premura de tiempo para solicitar este servicio, que cifraron en un presupuesto de 600.000 euros, al estarse elaborando los presupuestos. El PP defendió que el lugar no era el idóneo por estar muy lejos del centro del pueblo, con las incomodidades que esto supone sobre todo para los niños en el invierno, y preguntó sobre la posibilidad de construirlo al lado del campo de la feria. En el pleno salió a relucir la aprobación de un cantidad de 700.000 euros en el 2005 para hacer este polideportivo en una zona próxima al centro escolar. PSOE y BNG replicaron que ese dinero se había perdido presuntamente por no ser del agrado de la administración autonómica los terrenos que se habían propuesto. Al final se aprobaron los solares del polígono.