Los dos colectivos que agrupan a la mayoría de las asociaciones de vecinos de la capital lucense coinciden en indicar que cerrar la Muralla en las noches de movida no resolvería el problema del botellón. Tanto la Federación como la Unión consideran necesaria la adopción de otro tipo de medidas.
Por la federación vecinal, su presidente Jesús Vázquez señaló: «Sería triste ter que recurrir a esa medida nun espazo público que é un monumento declarado Patrimonio da Humanidade». Añadió que, como docente, el cierre de la Muralla constituiría para él una clara demostración del fracaso de la sociedad.
Vázquez fue más allá y dijo que el verdadero problema es el botellón y no tanto dónde se celebra. En esta línea manifestó que si se cierra la Muralla y se traslada el problema a otro espacio, también será preciso clausurarlo, y así hasta llegar «a poñerlle portas ao campo». Cree que hay que diseñar medidas a corto y largo plazo y que los políticos tienen que abandonar el electoralismo y adoptar decisiones aunque no resulten populares.
Cree que es fundamental la implicación de los padres, controlar que no se produzca venta de alcohol a los menores -sugiere un acuerdo con los titulares de tiendas abiertas las 24 horas- e incidir en la formación (dice que es partidario de Educación para la Ciudadanía). Cree que tal vez sea necesaria alguna nueva disposición legal, si por parte de las autoridades hay voluntad de hacerla cumplir. Al mismo tiempo, sugiere que, en caso de destrozos, las sanciones deben consistir en trabajos en favor de la colectividad.
Por su parte, la Unión de Asociacións Veciñais (Unave) abordó este asunto en una reciente reunión. El portavoz de este colectivo, Valentín Arias, expuso los acuerdos. Mayoritariamente, la asociaciones de Unave creen que cerrar la Muralla sería «un parche que non solucionaría o problema. Proponen medidas de índole legal, que prohíban usarla para el botellón y fines similares, tanto por motivos de seguridad como de conservación.
Unave dice que tiene que haber control policial y un acuerdo Concello-Xunta para el mantenimiento del monumento. Cerrar la Muralla -señaló Valentín Arias- sería trasladar el problema a otro punto de la ciudad.
Por su parte, el alcalde, José López Orozco, dijo que no le repugna la idea de cerrar el monumento, pero cree que antes hay que intentar otras soluciones.