Entre las personas que detuvo la policía figura H.P.P., de 53 años, de nacionalidad argentina que se anunciaba como travestí para mantener contactos sexuales. Los anuncios aparecían con fotografía en la prensa.
Quien ofertaba sus servicios, además de facilitar un número de teléfono, se publicitaba con el nombre de Kateryne, una «rubia explosiva, experta en principiantes» y otras prácticas sexuales. Informaba, a su vez, que atendía a domicilio durante las 24 horas.
La policía lucense, según informaron diversas fuentes, no dio por cerrada la operación. Los investigadores creen que en la misma calle puede haber más pisos en los que se ejerza la prostitución, lo que no constituye delito alguno siempre y cuando quienes la realicen sean personas mayores. Lo que sí es irregular es que quienes participen de este negocio se encuentren en situación ilegal dentro del país.
Otros casos similares
La operación llevada a cabo en el número 6 de la calle Tui es otra más de las realizadas en los últimos tiempos por la policía. En lo que va de año, según algunas fuentes, ya fueron detenidas más de una veintena de mujeres, todas ellas extranjeras que se dedicaban a prostituirse y que no tenían regularizada su estancia en España.
Expertos en este tipo de cuestiones explicaron que se había disparado en la ciudad el número de pisos en los que extranjeros realizan la prostitución. Se da la circunstancia de que este tipo de negocio no sólo lucra a quien lo explota sino que supone unos considerables beneficios para quienes realizan los alquileres. En la mayoría de los casos, los pisos tendrían una difícil salida porque son antiguos, mal acondicionados y además, sin ascensor. Hay casos en los que el arrendatario cobra más de 400 euros como si se tratase de un piso en la zona universitaria.