Mercedes Gallizo realizó una visita no anunciada a la cárcel de Monterroso Los trabajadores quieren que se les equipare en salario a los de la comunidad catalana
13 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?rescientos funcionarios de las prisiones lucenses pidieron por escrito mejoras laborales a la directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo. El documento le fue entregado el jueves durante una visita, no anunciada, que realizó a la penitenciaria de Monterroso. De la visita y de las reivindicaciones planteadas informó ayer la central sindical CSIF que cuenta con una amplia representación entre los funcionarios de prisiones de la provincia lucense. Los trabajadores de las cárceles piden que el Estado destine una partida presupuestaria a la reducción de categorías y diferencias salariales existentes en relación con los centros tipo. «Constituye una injusticia manifiesta y reconocida por la propia directora general, el hecho de que, realizando las mismas funciones, se perciba mensualmente 120 euros menos», explicaron fuentes de la sección sindical de Monterroso de CSIF. Este sindicato expresa que, «de la misma manera que se han destinado 15 millones de euros para acometer un cambio de uniforme, a todas luces innecesario, se puede y se debe hacer un uso del dinero público para eliminar una discriminación retributiva como la señalada». Renunciar al uniforme El sindicato que promovió la recogida de firmas para reclamar mejoras salariales y laborales advierte de que los funcionarios están dispuestos a renunciar a los nuevos uniformes en señal de protesta por las diferencias salariales y para reivindicar la inmediata resolución de las mismas. Pero no sólo es esa la única reivindicación de los funcionarios de prisiones lucenses. También protestaron por el incumplimiento de los términos de un pacto suscrito en noviembre del año 2004. Aseguran que actualmente no hay avance alguno en materia de subida de niveles, jubilación anticipada y funciones. Se quejan, a su vez, de que Instituciones Penitenciarias implanta nuevos sistemas de trabajo, pero no forma específicamente a los funcionarios y, además, no incrementa efectivos. En tal sentido citan como ejemplo la sociedad que se encarga de las obras y también el denominado lápiz óptico. En el escrito piden, a su vez, seguridad en diligencias judiciales y juicios orales, evitando datos personales del funcionario. También reclaman una equiparación salarial a los funcionarios que realizan su trabajo en Cataluña y que dependen de la Generalitat. Otras reivindicaciones son la aplicación práctica de la unificación de escalas.