Muiña y Baamonde afirmaron desconocer qué planes tiene José Manuel Barreiro pero, en todo caso, consideran que la circunstancia de que no haya ejercido nunca la política en la Diputación no es ningún problema. Los dos destacaron la valía y la experiencia política del presidente provincial del partido, afirmando que son conscientes de la frustración que puede causar en el electorado que alguien renuncie al puesto para el que fue votado. Antonio Muiña dijo que en sus años en la institución provincial comprobó cómo gente que llegaba sin experiencia, a las pocas semanas ya estaba al corriente de los asuntos y realizando una labor de oposición dura. Personalizó los ejemplos en los socialistas Luis Ángel Lago y Manuel Martínez. «Barreiro ten moita experiencia política, sabe levar ben as cousas e sería un bo portavoz, e creo que no PP tamén hai máis que serían bos portavoces», señaló Antonio Muiña. Como la designación de diputados provinciales todavía está pendiente, el alcalde de Friol considera que en estos momentos en su partido nadie tiene asegurado un asiento en el salón de plenos del palacio de San Marcos, «nin o propio Barreiro», porque esa decisión corresponde a los órganos del PP. Pese a ello, aclaró que su criterio personal es que el presidente provincial popular debiera ser diputado, porque así estaba previsto antes de las elecciones. Agustín Baamonde dice que es evidente que Barreiro no pasa por su mejor momento y está en una situación distinta que si hubiesen ganado las elecciones. Pero considera que las responsabilidades no son personales, sino que es un problema del partido en su conjunto.