La tarta que reparten los sindicatos

La Voz

LUGO

29 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

En el sector están convencidos de que se necesitan los cambios. El propio presidente García Ferreiro tiene sus teorías acerca de por dónde tiene que ir el futuro. En su opinión no sólo es necesaria la diversificación de negocio dentro de la enseñanza. «No podemos vivir de espaldas a otro tipo de formación», asegura. En las autoescuelas, según insiste, pueden convivir sin problemas las aulas homologadas para los permisos de conducir y otro tipo de enseñanzas relacionadas o no con el transporte. Según García Ferreiro, que nadie se extrañe en el futuro si imparten, por ejemplo, informática. Las autoescuelas vieron un filón en las clases que imparten los sindicatos y organizaciones profesionales para la obtención de permisos especiales como los de autobuses o vehículos pesados. Polémica Sin embargo, el hecho de que las mismas academias de conducir sean las que asumen siempre este tipo de enseñanzas creó cierto malestar en el sector, que demanda un reparto más equitativo. Los sindicatos que reparten la tarta en este caso no se sienten obligados a concertar las clases con más empresas. Según el secretario de UGT, su organización lleva años trabajando con una misma autoescuela y no se ha planteado cambiarla porque funciona de forma correcta y garantiza el cien por ciento de aprobados, que es lo importante. En Comisiones Obreras las explicaciones son similares. En la situación actual de descenso de los permisos que daban cierta estabilidad al sector y el incremento de las autoescuelas, que ya no están sólo en la capital o en las grandes ciudades, sino que han abierto sedes en diferentes municipios, a nadie se le escapa que, a corto o medio plazo, parece que tendrían que avecinarse ciertos cambios. Y éstos no parece que vengan de la mano de los cursos de recuperación parcial, después de la pérdida de puntos, que asumió la Confederación Española de Autoescuelas.