?n joven de 22 años trajo en jaque en la jornada del martes a los guardas de seguridad de los dos principales centros comerciales de la capital lucense. Al parecer el muchacho era un experto ladronzuelo que, según parece, en esta ocasión no llegó a cumplir sus propósitos. Sobre las cinco y cuarto de la tarde del martes, en la sala del 091 de la comisaría recibieron una llamada pidiendo apoyo en el centro comercial de As Saamasas. Los guardas de seguridad habían visto como un muchacho manipulaba unas cajas que contenían películas de DVD, escondía debajo de sus ropas los discos y que, a continuación, salía por la zona destinada al público que no realiza compras. La patrulla identificó al joven y lo denunció por una falta de hurto. Cuatro horas más tarde, una nueva llamada alertó a los funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía. Esta vez pedían ayuda desde el centro comercial de Duquesa de Lugo en el que una persona había robado un pantalón. Dos pantalones La patrulla policial que acudió al lugar pudo comprobar como se trataba del mismo joven que había estado en As Saamasas. En este caso entró en una tienda de ropa, cogió dos pantalones de una estantería, entró al probador y salió con una prenda que volvió a colocar en su sitio. Seguidamente, abandonó tranquilamente el local. Fue interceptado por los vigilantes de seguridad. El muchacho, al coger los dos pantalones y hacer una sola devolución a la estantería, pretendía despistar. Lo que hizo en el probador fue quedarse con uno de los nuevos y poner por encima el suyo. Los guardias de seguridad pusieron al descubierto el engaño. Los pantalones que trataba de robar fueron valorados en 100 euros. Los centros comerciales tienen que hacer frente con relativa frecuencia es este tipo de hurtos. A veces, los sistemas de alarma que tienen colocadas las prendas no son suficientes para evitar su sustracción. No hace mucho, la policía descubrió a grupos de personas que tenían bolsas forradas con papel de aluminio para burlar los detectores.