Hoy habrá una protesta contra el desarrollo previsto en el PGOU de 1991 en la finca Garañón La asociación que se opone a la urbanización de la CS-5 cree que será outra «desfeita»
21 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?a denominada Asociación pola Defensa do Parque Rosalía de Castro ha convocado para esta tarde, a las ocho y media, en la plaza Maior, una concentración para protestar por los planes para el desarrollo de la unidad de actuación CS-5 del plan general de ordenación urbana vigente, aprobado en 1991. Los terrenos están situados en las inmediaciones de las cuestas del parque, en lo que, según la empresa promotora, es la finca privada Garañón. La protesta forma parte de la campaña que desarrolla el citado colectivo e incluye la petición a Cultura de que declare el parque de Rosalía de Castro como Bien de Interés Cultural, con lo que el área de protección podría afectar a la indicada promoción urbanística. Esta asociación insiste en que los cinco bloques de nueve plantas que están previstos en dicha zona eliminarán parcialmente las vistas que hoy hay desde el parque Rosalía de Castro. Recuerda otras polémicas intervenciones urbanísticas en la capital y cree que la que ahora rechazan será otra «desfeita». De algunos de los -según la asociación- errores urbanísticos sufridos por la capital lucense en los últimos años proyectarán imágenes al final de la concentración. La protesta de este colectivo, que ha recogido unas diez mil firmas, arrecia ante la posibilidad de que en breve sea concedida la licencia municipal para las obras. El gobierno local, por su parte, responsabiliza al PP de haber aprobado el PGOU de 1991 que confiere al terreno en cuestión derechos edificatorios que considera que no son cuestionables. En varias ocasiones, el edil de Urbanismo, José Ramón Gómez Besteiro, puso de manifiesto que se negoció una rebaja de edificabilidad a costa del propio Ayuntamiento. El mismo edil recalcó que el gobierno local no quiere asumir el riesgo de tener que hacer frente a indemnizaciones multimillonarias. Los responsables municipales, por otro lado, aseguran que, si la Xunta declara Bien de Interés Cultural el parque Rosalía de Castro, el Concello se sentirá satisfecho, pero será la Administración que tome tal decisión la que tendrá que hacer frente a las correspondientes indemnizaciones.