El PP achaca al PSOE los nuevos edificios junto al parque Rosalía

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ÓSCAR CELA

Cree que es un caso de «ingeniería urbanística a la carta» Insiste pedir un nuevo convenio para trasladar parte de la edificabilidad a parcelas municipales

12 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?l candidato del PP, Joaquín García Díez, buscó ayer los votos de la polémica urbanística suscitada por la urbanización prevista al pie de las cuestas del parque Rosalía de Castro (unidad de actuación CS-5). Frente a la repetida acusación formulada desde el gobierno local a su partido de que este desarrollo urbanístico es fruto del PGOU de 1991 (aprobado por los populares), García aseguró que es un caso de «ingeniería urbanística a la carta donde el promotor y el gobierno municipal han caminado de la mano con el único propósito de hacer prevalecer los intereses de un particular por encima de los generales de la ciudad». El ex alcalde y de nuevo aspirante a la alcaldía sostiene -lo hace en un manifiesto que hizo público ayer en el parque Rosalía de Castro- que si en este caso se hubiera aplicada la Lei do Solo de Galicia, del año 2002, se hubieran reducido las posibilidades de construcción en la CS-5. Sin embargo, un mes antes de la entrada en vigor de la citada normativa fue aprobado, con los votos del PSOE, el plan de reforma interior para la citada unidad de actuación. García Díez asegura que de este modo, y dado que no había sido revisado el PGOM, «le regalaron al promotor la edificabilidad que el plan le reduciría automáticamente». En el comunicado que ayer hizo público el PP se señala: «Existe un volumen que sería exclusivamente para comercial, servicios, etcétera, que, sin embargo, se les permite ejecutar todo ese volumen en viviendas, quedando oculto bajo la denominación de «locales sin uso» en tanto no se apruebe el nuevo plan ajustado a la ley, que eliminará el límite en el número de viviendas por hectárea». García Díez propone un nuevo cálculo volumétrico, de modo que no se produzca un grave impacto paisajístico; el resto de la edificabilidad debe trasladarse a otras unidades a cargo del 10% de aprovechamiento que le corresponde al Concello, por ejemplo en O Carme y en San Fiz. Esta solución debería se recogida en un convenio urbanístico. El candidato coincide en lo siguiente con el concejal delegado del alcalde para Urbanismo, José Ramón Gómez Besteiro: «Si fuese declarado Bien de Interés Cultural el entorno del parque Rosalía de Castro, las indemnizaciones al promotor corresponderían a la Xunta de Galicia, tal como afirma el concejal de Urbanismo». Pero añade: «En ese caso, el Ayuntamiento y la Xunta buscarían fórmulas negociadoras utilizando suelos propiedad de uno y otro». El aspirante popular a la alcaldía dice que, si no hay cambios y se concede la licencia de obra, vigilará de cerca todo el proceso. Así, señala que en la parte del expediente colgado en la web de la Xunta se indica que se autorizarían edificios a dos metros de una parcela dotacional y que uno de los inmuebles no cumpliría las normas técnicas sobre seguridad en caso de incendios. «Lo más grave es que existen locales en plantas altas en el expediente sin un uso definido», asegura García Díez.