El parque de Rosalía fue cerrado para evitar daños a los usuarios

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El recinto verde quedó seriamente dañado y prácticamente cubierto de ramajes La medida fue adoptada también en las cuestas del pabellón municipal de deportes

21 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?l parque Rosalía de Castro tuvo que ser cerrado al público por primera vez en su historia, según explicaron diversas fuentes, para evitar problemas debido al temporal. El pulmón verde de la ciudad fue, quizás, donde más visibles fueron las consecuencias del paso del Gordon. El recinto fue acordonado para impedir el paso de personas. Lo mismo sucedió con las cuestas del pabellón municipal de los deportes. La iniciativa fue adoptada para evitar posibles daños por la caída de árboles a los usuarios y también para facilitar las tareas de tala de los que se vinieron abajo. El olmo que fue derribado tenía más de quince metros de altura y en la base quedó un cráter de unos tres metros de ancho. Parece que fue uno de los ejemplares que se plantó cuando se creo el parque, en el año 1923. Los huracanes y las enfermedades van diezmando paulatinamente el recinto que llegó a tener hasta 130 especies diferentes. Varias brigadas tendrán que trabajar en la limpieza de los restos de ramas y piñas que quedaron en el suelo. Además del olmo desaparecido, otro ejemplar de inferior porte se partió por la base del tronco debido a que el árbol estaba enfermo. También tuvo que ser serrado por la empresa que se ocupa del servicio de jardinería que desplazó al lugar una decena de hombres. Fuentes municipales indicaron ayer que los daños ocasionados en los parques municipales habían sido cuantiosos, especialmente en el Rosalía de Castro y en Frigsa. Árboles de algunas calles también resultaron dañados, lo mismo que en el parque del Miño. Protección Civil del Concello de Lugo tuvo que efectuar varias salidas para retirar varios árboles derribados por el viento en la carretera de Ombreiro, en el tramo comprendido entre la estación de tratamiento de agua potable y el núcleo de Santiago de Meilán. También se produjeron caídas en pistas de la zona rural. En la calle Manuel María, el desprendimiento de la piedra de una chimenea causó daños en un vehículo estacionado. En Santo Domingo y Quiroga Ballesteros se produjeron daños en dos balcones.