La presencia de cuevas y la espectacularidad del paisaje caracterizan a una aldea de O Courel En la zona existen abundantes vestigios de la actividad minera desarrollada en la época romana
25 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Campelo es una aldea de O Courel alto, situada a medio camino entre los bosques o devesas de Rogueira y Romeor. La localidad está enclavada en una zona de roca caliza en la que abundan las cuevas. Entre ellas destaca la Sima de Aradelas, considerada como la más profunda de Galicia. La proximidad de las minas romanas de Torubio, Millares y A Toca, sumada a la espectacularidad de los paisajes, hacen recomendable un recorrido por los alrededores del pueblo. La caminata empieza en la parte alta de la aldea de Campelo, donde hay que tomar un antiguo camino que llevaba a Romeor y al monte de Campelo. En la vertiente sur de este monte se encuentra O Enciñal de Campelo, un curioso bosque de encinas que ocupa una gran extensión de terreno. Estos bosques, típico de los suelos secos y calizos, suelen estar en lugares abrigados y su madera eran muy apreciada debido a su dureza y a su buen rendimiento como leña. Al cabo de 200 metros, el camino llega al Chao de Campelo, también llamado de A Tara, una intrigante planicie en la que se localiza la Eira dos Mouros y en la que se sitúan varias leyendas locales. En el año 1977 se hicieron investigaciones arqueológicas en O Courel y una de los lugares investigados fue la Eira dos Mouros, donde al parecer hubo una una gran balsa o depósito de agua -técnicamente, un depósito de distribución-, del que salían varios canales. El agua era conducida hasta otros depósitos -denominados de explotación- que estaban en las cabeceras de las minas de oro romanas de Millares, Torubio Este y Torubio Oeste. De la Eira do Mouros parten dos pistas de tierra. La de la derecha lleva hasta la cantera de pizarra de Romeor -hoy abandonada-, pasando por los restos de una estructura de hormigón perteneciente a la nave de transformación de la cantera y por su correspondiente escombrera. Los residuos de esta escombrera llegaron a tapar una de las bocas del túnel romano de Romeor, también perteneciente a una antigua canalización de agua para la minería. Este desperfecto fue reparado en su día por la Consellería de Cultura. Hacia la cueva Para continuar la ruta hay que desviarse por la pista de la izquierda, que conduce al lugar de Chao de Aradelas, situado a sólo cincuenta metros. En este punto es preciso dejar la pista de tierra y tomar a mano izquierda un sendero que lleva al lugar de A Labradiña. Allí se encuentran el Alto de Campelo y la Sima de Aradelas. El nombre de Aradelas, según algunas opiniones, puede estar relacionado con la palabra ara o altar, y en tal caso podría indicar la presencia de un antiguo lugar de culto, lo que no sería de extrañar, ya que a muchas cavidades naturales se atribuyó un carácter sagrado. En el entorno de Campelo, la mayoría de las cuevas son verticales. Los vecinos del pueblo recuerdan haber oído decir a sus mayores que en estos parajes existe también una cueva horizontal, pero la ubicación de esta gruta, si existe realmente, se desconoce en la actualidad.