El vicepresidente reiteró ayer en la ciudad los planes de la Xunta en materia de igualdad El inaugurado en el callejón de San Marcos ya está operativo para asesorar e informar
18 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El Centro de Atención á Muller (CIM), inaugurado ayer a las once de la mañana en Lugo por el vicepresidente de la Xunta, es el primero de Galicia de esas características. Sin embargo, pronto dejará de ser el único, ya que la Administración autonómica mantiene en vigor la previsión de que a lo largo del presente año todas las mujeres dispongan en sus comarcas de residencia de un centro al que puedan acudir, según señaló Anxo Quintana. Al de Lugo, que coordinará todos los existentes en la provincia, le seguirán otros con iguales funciones coordinadoras en las restantes, aunque en A Coruña hay uno de ámbito gallego. Quintana dijo que el ubicado en el callejón lateral de la Diputación Provincial no será un local más, sino que se convertirá en el centro de referencia para los que ya están funcionando atendidos por los ayuntamientos y por otras entidades, y para los que se creen en el futuro. A él acudirá el personal de las restantes instalaciones para mejorar, actualizar y homologar su formación, así como el personal que sea contratado por primera vez. Corresponsabilidad Aunque la red de centros que pretende completar la Xunta a lo largo del presente año integrará los recursos ya existentes en materia de igualdad, su máximo responsable político considera que con los nuevos la situación mejorará considerablemente. Anxo Quintana apeló a la corresponsabilidad y al compromiso de toda la sociedad. Parodiando a la época del Despotismo Ilustrado, en alusión a los hombres afirmó que «hai que traballar por elas, pero con elas». Hizo referencia también a otros planes de la actual Administración autonómica. El martes próximo será firmado el acuerdo institucional contra la violencia de género. Se trata de un protocolo de coordinación de todas las administraciones que permitirá alcanzar más eficacia en la lucha contra la violencia que sufren las mujeres y en favor de la equiparación de derechos. Tras insistir en que en este campo nunca se puede estar satisfecho de los logros alcanzados, recordó que está en marcha el «salario da liberdade», que representa un paso pequeño, pero importante para las perceptoras, que son mujeres que están dando los primeros pasos para rehacer sus vidas tras situaciones de violencia doméstica. En la misma línea, en el aspecto legislativo el vicepresidente de la Xunta recordó que «estase traballando nunha Lei Galega contra a Violencia de Xénero que sea consensuada polos partidos políticos, pero tamén por homes e mulleres».